viernes, 30 de abril de 2010

FELIZ CUMPLEAÑOS


Bueno en este dia quiero compartir que nuestra Amiga Marilu cumple años

que sepa que la admiramos, que realmente sepa que la vida no es tan dificil

cuando los caminos de la vida, los acompañamos con la gracia de Dios.


Que Dios te siga dando mucha, sabiduria, alegrias, entrega, servicio,

pasiencia, compromiso y que no dejes pasar el tiempo

que comprendas estos caminos y que sigas tu vocacion,

que sigas siendo un ejemplo para los demas, ya que estudias, trabajas, y

sirves a Dios, creeme que lo que haces ÉL te lo recompensara al 100%

solo te pido que no te apartes y que recuerdes que en este grupo tienes

amigos que te ayudaran y te apoyaran para que puedas crecer mas y

realmente vivamos esta vida al maximo.


MUCHAS FELICIDADES, DIOS TE BENDIGA HOY Y SIEMPRE

QUE TE OBSEQUIE DIAS Y AÑOS , MARAVILLOSOS.

miércoles, 28 de abril de 2010

NOVEDADES


Hoy aca les dejo este dato que trata de un tema al menos para mi muy interesante
cual es?. NADA MAS Y NADA MENOS QUE LA SOLEDAD.


En el Occidente, se sufre una epidemia de soledad. De una parte del mundo a otra, la cultura de la muerte ha traído consigo una auténtica cultura de la soledad. Millones de personas viven solas y sienten que no tienen a nadie

24 de diciembre. Nochebuena. Una mujer llama al Teléfono de la esperanza. Al voluntario que la atiende le cuenta que «soy de pueblo, de joven me vine a Madrid y me puse a fregar escaleras, de rodillas, como se hacía antes. Me quedé viuda joven, pero mis hijos me salieron muy inteligentes y pude darles estudios. Lógicamente, se han casado con personas de cultura, de buenas familias, y yo comprendo que soy una mujer de moño, de pueblo, sé que no puedo cenar con su familia, ¿pero no podrían venir ellos un día a pasar un rato conmigo y a darme un beso, en estas fechas en que yo, cuando ellos eran chiquillos, les cantaba villancicos y les decía que su padre está en el Cielo?»

Es la experiencia de muchas personas que se sienten solas en nuestro alrededor: en España viven su vida diaria en soledad dos millones y medio de personas, lo que hace que uno de cada seis hogares sea un hogar solitario. Pero la soledad no es sólo la ausencia de compañía, sino una sensación, un frío que se mete en el cuerpo y que ni siquiera se mitiga en estas fiestas de Navidad. Muchas veces sucede precisamente lo contrario, que la necesidad de compañía se acentúa en estos días; un dato significativo es que, entre el 25 de diciembre y el 1 de enero del año pasado, las entradas en los portales de contactos por Internet aumentaron hasta un 300%. La mitad de las llamadas que se reciben en el Teléfono de la esperanza (91 459 00 50) tiene que ver directamente con el problema de la soledad.

El padre Pedro Madrid, de los Hermanos de San Juan de Dios y director de esta organización en Madrid, se refiere a la soledad como la peste de nuestros días, y afirma que «el no tener a nadie con quién hablar fácilmente desemboca en una depresión, y eso fácilmente conlleva fantasías de suicidio y conductas autodestructivas. Ésta es nuestra experiencia.

Nosotros hablamos mucho de la muchedumbre solitaria, y es que en las grandes urbes nos encontramos más solos que nunca. Antes, en los pueblos, todo el mundo se conocía, habían más vínculos afectivos, y ahora nos empobrecemos cada vez más a nivel afectivo. Si profundizamos, veremos junto a nosotros a muchas personas, incluso casadas y con hijos, que se sienten solas». Y se trata de algo que también afecta a la gente joven. «Detrás del botellón y del preservativo y de no sé cuántas cosas más -asegura el padre Madrid-, muchos jóvenes se encuentran, con mucha frecuencia, solos. ¿Pero cómo es posible encontrarse solo en medio de tanta gente? Pues sí que ocurre.

Hay un aislamiento a nivel personal, que impide que me comunique adecuadamente con el otro. Y luego viene el aislamiento existencial, que me hace preguntarme qué sentido tiene mi vida. Me encuentro solo, me encuentro deprimido, y fantaseo con ideas de suicidio. Estamos sin gente cerca, sin núcleos afectivos fuertes».El fantasma de las Navidades presentes.

En España, casi la mitad de los hogares solitarios los constituyen personas mayores de 65 años. En Madrid, uno de cuatro mayores vive solo, sin calefacción, sin familia ni amigos, y no percibe ninguna ayuda social. Ante este problema, son muchos los voluntarios que ofrecen su tiempo para aliviar la situación de estos ancianos. Desde la ONG Desarrollo y asistencia (Tel. 91 554 58 57), se organizan visitas a residencias de ancianos y a domicilios particulares, de modo que, una vez por semana, ofrecen a los mayores la posibilidad de participar en juegos y talleres, o bien les acompañan para hacer gestiones, ir al médico, tomar algo, o simplemente dar un paseo.

El papel de los voluntarios se centra en hacerles compañía... La creatividad de algunos voluntarios les lleva a organizar pequeños talleres y tertulias que facilitan la amistad y conocimiento entre los residentes. Como ellos mismos dicen, «quieren esa familia que los ancianos no tienen o que no puede atenderles».En España, el 25% de la población dice sentirse solo con frecuencia, y el 40% reconoce no tener ningún amigo íntimo. Esta situación se agrava en Navidad. Mientras en muchas casas se brinda con champán, se felicitan la Navidad y se desean muchos bienes para el año que entra, el padre Madrid atiende el Teléfono de la esperanza en esas horas tan difíciles para muchos, como son Nochebuena y Nochevieja: «En estos días nos llaman muchas personas solas -afirma desde su experiencia-, que añoran otros tiempos en los que estaban rodeadas de gente. Ven el anuncio de los turrones y se dan cuenta de que nadie vuelve a casa por Navidad. Eso es mentira, dicen.

En estos días se organizan muchas cenas y comidas, pero la gente nos llama diciendo que no tienen buenas relaciones. Muchos inmigrantes recuerda con nostalgia a la familia que han dejado allí, parejas rotas, hijos con padres enfermos a su cargo..., son fechas muy complicadas y difíciles. Estos días son especialmente emocionales, y muchas personas se encuentran solas, y pasan unas navidades horribles. Se da el mensaje de que hay que estar contento, que hay que estar feliz, y muchos no se ven así. Hay mucha gente que en Nochebuena cena, se acuesta y no quiere saber nada, porque estas fechas les acentúa su sensación de soledad».Vivir hacia los demás...

El psicólogo don Juan de Haro tiene una larga experiencia en su consulta acerca del problema de la soledad. «La gente no suele expresarlo directamente -afirma-, sino que te habla de un malestar que tiene después un trasfondo de soledad. No es simplemente que vivan solos, sino que sienten que no tienen la confianza para expresar lo que son. Ésta es una necesidad universal, que todos tenemos, pero hay gente que no ha encontrado personas en las que confiar y con las que comunicarse».También ha trabajado en programas de atención a mayores, y desde su experiencia afirma que el principal problema de esta población «es la soledad. Me llamó la atención, haciendo un recorrido de su historia, que las personas que se encontraban solas eran personas que, a lo largo de toda su vida, habían volcado su energía muy hacia adentro, viviendo más hacia ellos, gente muy volcada en el trabajo que luego, cuando se hacen mayores, se ven más solos. Me sorprendió mucho la situación de una mujer cuyo marido falleció repentinamente.

Ellos no tenían hijos, pero me pareció impresionante la red de apoyo social y familiar que tenía, y entonces vi que este matrimonio habían sido unas personas de una gran gratuidad y de una gran entrega, y cuando eso se da, la gente corresponde». Según don Juan de Haro, la responsabilidad hay que buscarla en la persona misma, y huir de esa idea que dice que la culpa es de la sociedad: «Pienso que a la gente le falta atrevimiento para comunicar y para comunicarse. El miedo a no ser comprendido o a sentirse juzgado o rechazado es muy potente, y hace que la gente no se atreva a ponerse en juego y no comunique lo que uno es verdaderamente. Podemos irnos de copas con unos amiguetes, pero no podemos expresar un dolor, una inquietud o una preocupación».Hay una soledad real, que nace de no tener a nadie cerca, pero Juan de Haro afirma que «también hay una soledad que nosotros mismos nos creamos. Es un aislamiento que nos generamos nosotros alrededor.

La palabra clave aquí es atrevimiento, atreverse a vincularse, a llamar por teléfono. Hay gente que tiene una dificultad muy grande de expresar que necesita ayuda, de pedir a gente que nos quiere que nos haga un favor. Porque si tú no te atreves a pedir, al otro no le das la posibilidad de ofrecerte su compañía. Entonces esa sensación de soledad uno la alimenta autoaislándose. La soledad -no siempre, porque hay personas que están objetivamente muy solas-, muchas veces es una barrera que nos ponemos nosotros».La mitad de las personas que llaman cada año al Teléfono de la esperanza reconocen hacerlo simplemente para hablar con alguien. El padre Pedro Madrid insiste también en la necesidad de humanizar las relaciones: «En estos días debemos expresarnos un afecto que frecuentemente no expresamos, porque lo damos por supuesto, pero no lo verbalizamos.

Si tiene hijos, dígales que los quiere. Hay que entregar compañía, cercanía, proximidad, valorar lo positivo que tiene cada persona y olvidarnos de lo negativo, porque todos somos limitados y tenemos nuestros fallos. En estas fiestas nos reunimos no sólo para cenar, vamos a encontrarnos; el encuentro es lo más maravilloso que hay». Y también subraya la importancia de saber escuchar: «La soledad es mucha veces la manifestación de un problema anterior, más profundo. Debemos procurar escuchar de verdad. Es muy difícil escuchar, confundimos escuchar con oír. También tenemos que percibir qué sentimiento hay detrás de lo que nos dice el que nos habla. Y detrás de ese sentimiento hay una demanda concreta, y tenemos que responder también a esta demanda»....y también hacia el Otro
Pero esta escucha debe ir más allá. No sólo debe estar orientada hacia los demás, sino que también ha de estar disponible para poder escuchar al Otro.

La hermana Julia, una religiosa católica estadounidense, al hablar en su blog acerca de la soledad, afirma: «La soledad es esa parte de mí que sólo Dios puede llenar. A veces trato de rellenarla con cosas que no son Dios -otras relaciones, mi trabajo, distracciones...- Estas cosas, en sí mismas, no son malas ni buenas, pero cuando las pongo en el lugar de Dios me convierto en una persona que sufre de soledad, porque he interpuesto cosas entre Dios y yo. La soledad es algo que puede ser muy relativo, desde el momento en que nos damos cuenta de que Dios está siempre ahí». Y el padre Jean-Pierre Longeat, prior del monasterio benedictino de Ligugé (Francia), en el libro Veinticuatro horas en la vida de un monje (ed. Kairós), escribe: «En Cristo, la vida atestigua la posibilidad de una relación amorosa entre los seres humanos. Ésta es la vía de la salvación, porque la vida sólo tiene sentido en relación con los demás. Nadie está condenado al aislamiento que se origina en la indiferencia individualista, que aboca a la angustia mórbida y acaba dejando siempre el amargo regusto de la muerte. Todos los hombres estamos llamados a conocer la verdadera justicia de vivir juntos en armonía, cosa que sólo ocurrirá si admitimos una cierta forma de trascendencia».

martes, 27 de abril de 2010

EDUCANDO SOBRIAMENTE


Hace poco, un niño —llamado Björn— celebró su decimosegundo cumpleaños. Para esta ocasión, los padres habían organizado una fiesta: habían invitado a los abuelos, a varios tíos y muchos amigos. Después de las felicitaciones, Björn se encontró rodeado de un montón de paquetes, de todos los tamaños y colores. Sin decir ni una palabra, empezó a deshacer el primero, miró el regalo y lo puso a un lado. Después deshizo el segundo, miró el regalo y lo puso al lado del primero. Así seguía deshaciendo los paquetes en silencio, mientras que los visitantes, cada vez más tensos, formaron un círculo alrededor de él. Björn miró los regalos y los puso a su lado. Por fin le preguntó uno de sus tíos: "¿No te gusta ninguno de nuestros regalos?" Y la respuesta tajante fue: "Si no digo nada, todo está bien."

Así es la sociedad de consumo. Estamos acostumbrados a tener muchas cosas, y a recibir cada vez más. Esto trae consigo algunos peligros y retos. Pero antes de hablar de ellos, quiero subrayar una cosa. Nuestra sociedad no es "mala". Tiene aspectos positivos y negativos como todas las demás. Es la sociedad que nos ha tocado vivir, y podemos sentirnos muy felices de vivir en ella. Disfrutamos del internet, y tenemos contacto con personas estupendas en todo el mundo. Algunos pretenden distanciarse de la técnica y de los demás logros tan apasionantes de nuestro tiempo. Otros rechazan abiertamente nuestra civilización; desarrollan un cierto cinismo y difunden un pesimismo cultural. Estas actitudes son preocupantes: engendran, con frecuencia, un clima asfixiante que apaga cualquier iniciativa y apenas deja respirar y pensar por libre. Bloquean las aspiraciones nobles de los que se sienten pioneros de un nuevo milenio. Y lo que es más importante: no parece que se inspiren en la Buena Nueva de Jesucristo. No dan lugar a un amor auténtico hacia todo lo humano, ni a la alegría profunda de quien se sabe hijo de un Padre omnipotente y misericordioso.

No se trata de despreciar los bienes de esta tierra. Se trata más bien de utilizarlos rectamente, con verdadero señorío y libertad, y de ponerlos al servicio de la persona humana, y de Dios. Se trata, en definitiva, de vivir según la dignidad de nuestra naturaleza en la sociedad que nos rodea.
Pero, ¿cómo es esa sociedad? ¿Se comprenden los planteamientos cristianos hoy en día? Los educadores, ¿pueden percibir alguna inquietud religiosa en los jóvenes? ¿Pueden, al menos, contar con una cierta sensibilidad para las cuestiones que atañen a la trascendencia?

1. El background cultural
En nuestra cultura actual, muchos viven un cierto ateísmo práctico, pero pocos hablan de la "muerte de Dios". Los grandes teóricos de la secularización (y de la construcción de un mundo sin Dios) abandonaron ya en los años setenta sus antiguas posiciones, en nombre de las cuales tantos cristianos sintieron el deber de cambiar su vida notablemente. Uno de esos antiguos maestros llegó incluso a afirmar que "el cambio de estructuras, sin que el hombre se cambie a sí mismo, es una gran ilusión."

1.1. El antiguo movimiento "hippy"
Parece que hay una relación entre el abandono del movimiento de la "muerte de Dios" y la aparición del fenómeno "hippy", típico de aquellos años. Algunos calificaban a los "hippies" como neomísticos. Su mensaje a la gente de Occidente no era cristiano. Pero, ¿se puede negar que se inspiraba en algunos valores del Evangelio? Rezaba más o menos así: "¡No os dejéis engañar! Las nuevas sociedades consumistas no os traen la libertad tan deseada. Engendran más bien un nuevo tipo de esclavitud, porque os seducen a ataros a un sinfín de cosas superficiales y superfluas..." Los mismos "hippies" cargaron con las consecuencias.

Se negaban a acumular riquezas; estaban despreocupados de la construcción de este mundo, deseosos de no insertarse en el sistema, temerosos de que un cambio de estructuras sólo sirviera para llegar a un bienestar material aún mayor. Optaron por una vida alternativa, marcada por el "desprendimiento" optimista, la fiesta y la contemplación. El fenómeno en su traducción religiosa e incluso cristiana, como puede ser el movimiento "Jesus-People", no se interesó por Jesús porque él fuera a resolver los problemas socio-políticos (de los que el "hippy" se marginó voluntariamente), sino porque trae la paz al corazón. Es decir, consciente o inconscientemente se buscaba algo que pertenece a la experiencia religiosa.
Los movimientos "hippy" y "Jesus People" han reintroducido en nuestras sociedades algo muy interesante, que representa además un elemento antisecularizante: es, por un lado, el rechazo de una vida consumista, cómoda y aburguesada y, por el otro, la celebración de las fiestas, la importancia de los ritos. Son estas, sin duda, prácticas importantes que rompen la monotonía de lo profano. Pero ni los "hippies" ni los "Jesus People" se esforzaron por fundamentar sus prácticas en una teoría. No consiguieron unir sus experiencias religiosas con una doctrina clara. De este modo, no lograron transmitir sus valores a una nueva generación.

Los hijos de los "hippies" ya no rechazan la sociedad consumista, sino que están completamente inmersos en ella. En general no son revoltosos como sus padres. Son "buenos chicos", les gusta el dinero, y muchos de ellos "no se sienten capaces de forjar un futuro", según los resultados de un estudio italiano. Cada vez más jóvenes se sienten incluso tan a gusto en la casa de sus padres que, a diferencia de las generaciones anteriores, no tienen ganas de salir de ella, independizarse y crear una familia propia. ¿Por qué terminar pronto los estudios y emprender un trabajo remunerado, si se tiene una vida tan fácil y cómoda en la familia de origen? Parece, a veces, que apenas tienen proyectos y metas personales, apenas aspiran a algo que no tenga que ver con el bienestar material, apenas expresan preguntas, inquietudes y preocupaciones...

1.2. La "espiritualidad secularizada"
Mirando la cultura que nos rodea, se suele hablar de los "nuevos dioses" que aparecen en las revistas y películas y, por supuesto, en los medios electrónicos. Son actores y actrices, deportistas, cantantes y otras personalidades de la vida pública, de los que se ha hecho un ídolo y, después de la muerte, un mito. Se suele hablar, a la vez, de una "nueva espiritualidad secularizada". Es la espiritualidad del esoterismo, de la New Age y de las visiones orientales del mundo, el fruto de una religiosidad sincretista y pluralista, en la que se adora la naturaleza y las estrellas, y también la salud, la juventud y la belleza. Algunos la ven en la raíz de cualquier fenómeno de moda. Así se oye, por ejemplo, que hasta en el ejercicio físico y en el afán ecológico se manifiesta la "espiritualidad". El correr es interpretado como un viaje místico, como un ir "más allá" de sí mismo para poner a prueba las capacidades del cuerpo y sacar experiencias espirituales...

Ciertamente, cada vez más personas están dispuestas a realizar auténticos sacrificios para cuidar las plantas o el propio cuerpo. Se dedican diariamente al footing, comen poco más que yoghurt y manzanas, hacen su propio pan, participan con entusiasmo en manifestaciones contra la energía atómica y gastan generosamente su tiempo en observar el medio ambiente. Las preocupaciones por la salud y el aire puro dan lugar, además, a varias formas de ascesis y unos rituales estrictos: hay que hacer quince flexiones por la mañana, levantar el tronco treinta veces a mediodía, saltar cincuenta veces sobre el propio terreno por la noche... Todo ello es bueno y a veces necesario, por un lado, un poco exagerado, por el otro. Se puede descubrir en ello un cierto (y flojo) despertar del viejo espíritu "hippy", con sus ansias hacia una vida sencilla y con el rechazo de tantas cosas superfluas.

Sin embargo, resulta sumamente confuso hablar en esos casos de "religión" y de "espiritualidad". ¿Es posible que el "mantenerse en forma" o la conservación del agua limpia se conviertan en el último sentido de la vida? ¿Es aconsejable ver los acontecimientos del mundo sólo bajo las exigencias de la ecología o de la salud? Ese modo de vivir puede disminuir la libertad y llevar a la manía. Y las teorías que fundamentan tales comportamientos, en vez de tener rasgos de religión se parecen más bien a rasgos ideológicos. Son ciertos signos de desesperación, y muestran lo que pasa cuando Dios está ausente. Tenemos que tener en cuenta que, quien hoy en día adora al Sol o dirige sus rezos hacia la "Madre Tierra", no es ya el ingenuo creyente de hace más de veinte o treinta siglos, sino el desencantado intelectual y científico. Chesterton dijo una vez con mucho acierto: "Cuando se deja de creer en Dios, ya no se puede creer en nada, y el problema más grave es que entonces se puede creer en cualquier cosa."

Por otro lado, mirando la cultura contemporánea queda patente que los hombres están ansiosos de religión. Tienen verdadera hambre de creer, aunque esa necesidad sea muchas veces inconsciente. Si no encuentran al Dios trascendente, se crean los dioses de la inmanencia. Pero, junto a ese fenómeno, se puede encontrar también una manifiesta nostalgia hacia el cristianismo, al menos en algunos ambientes, y a veces en los sitios más inesperados. Baste pensar en la música rock y en el éxito espectacular de las canciones de Bob Dylan, que hablan del Dios de los cristianos y de un mañana mejor, de paz y comprensión. El hombre, hoy como antes, se deja fascinar por el mensaje cristiano. No puede quedar satisfecho con una "espiritualidad secularizada" y una "religión pluralista". Puede, en cambio, llegar a ser feliz siendo un cristiano auténtico en una sociedad secularizada y pluralista.

2. Campos de influencia
Si queremos educar a los jóvenes, es necesario cumplir con una primera condición que consiste en tener en cuenta esos cambios sociales que se han efectuado en las últimas generaciones. El mundo, evidentemente, no es el mismo que era hace veinte, treinta o cincuenta años; las condiciones en las que vivimos han cambiado notablemente, incluso en los ambientes más "burgueses". No se trata sólo de una mejoría de lo que suele llamarse "nivel de vida", sino de algo más profundo; se ha efectuado un verdadero cambio en el modo de vida: televisión, avión, móvil, ordenador, internet, han cambiado nuestra vida. Tampoco los hombres somos los mismos. Percibimos el mundo, sentimos, pensamos y reaccionamos de otra manera que nuestros abuelos. Así las exigencias para una buena formación son distintas que antes. Sin embargo, algunos educadores parecen pensar que los niños serían como la hierba, siempre iguales. Esto es un error, y puede ser, a veces, la causa de la ineficacia.

Hoy en día, en las sociedades de consumo, los niños no son educables como antes. Desde hace mucho tiempo, ya no están sólo bajo la influencia de la familia y de la escuela. Hay muchos co-educadores que atraen a los jóvenes a los valores más contradictorios. Estos son, por ejemplo, la televisión, la propaganda y el grupo de los compañeros de la misma edad. Ejercen una gran influencia sobre los jóvenes y, por supuesto, también sobre los adultos. Vamos a considerar brevemente estos tres co-educadores, que determinan considerablemente el comportamiento consumista.

2.1. La televisión
En nuestra sociedad, la televisión es, sin duda, la fuente principal de información y de deformación. Consumimos noticias de todo el mundo, talkshows y películas sin parar. No son pocas las casas en las que la televisión está encendida todo el día, incluso durante las comidas. Esto dificulta el diálogo, favorece la comodidad. Hay estudios que dicen, en sus conclusiones, que los niños europeos ven una media de cuatro horas diarias de televisión. En Estados Unidos, parece que ven todavía más, hasta seis horas al día, según las investigaciones del especialista Miltón Chen, de San Francisco. Así cuando un chico empieza la enseñanza media, ha visto 18.000 horas de televisión y ha pasado 13.000 horas en la escuela. Su cabeza está llena de imágenes.

Pero incluso el más ávido telespectador se ve, de vez en cuando, apartado de su pantalla, y tiene que enfrentarse con la realidad de la vida cotidiana. Entonces se encuentra inmerso en un mundo inevitablemente menos emocionante que aquel de las imágenes. La vida diaria puede resultar lenta y aburrida; normalmente no es tan dinámica como una película. Es comprensible que se pueda tener ganas de huir, volver cuanto antes al mundo fantástico de la televisión, y no se quiera salir de él. Así, la televisión puede llegar a ser una droga.

Se le ha llamado, no sin razón, una "droga electrónica". Hace pensar que exista también la televisión tamaño-casete que se puede llevar en un transporte público, para no estar solo consigo mismo, ni quince minutos.
¿Qué hacer en esta situación? Es comprensible que algunas personas adopten una postura defensiva: prohíben a sus hijos ver la televisión, o ni siquiera quieren tener un aparato en su propia casa. Este planteamiento radical puede ser enriquecedor para la vida de familia y la propia cultura. Sin embargo, no parece que sea el más apropiado para los retos de nuestro tiempo. Con controles y censuras, hoy en día, prácticamente no se consigue nada. Un alumno puede acceder por cable o satélite a todas las informaciones que quiera; puede ver los programas más nocivos en los bares, autobuses o tiendas, en las casas de los amigos o en la propia casa, cuando los padres están fuera.

Recuerdo que una buena señora me contó una vez, que había discutido mucho con sus hijos adolescentes acerca de una determinada película, llena de escenas de brutalidad y erotismo: los hijos querían verla, los padres lo prohibieron. El día en que salió esta película en la televisión, la señora tenía que acompañar a su marido a una cita importante. Como no estaba segura de si los hijos iban a obedecer o no, llevó la televisión consigo en el coche. Y los hijos vieron la película en casa de los vecinos.

No se consigue nada con prohibiciones. La meta no puede ser una simple renuncia. Esto es utópico y poco atractivo. Hace falta un esfuerzo más grande. Es importante ayudar a los hijos, con argumentos sólidos, a utilizar bien la televisión: a tomar una actitud crítica positiva ante ella y descubrir sus ventajas y desventajas.

La televisión no es un enemigo; no es necesariamente una "caja tonta". Puede ser un buen amigo, un instrumento eficaz al servicio de la cultura y de la educación. Uno de los directores de la televisión alemana suele decir: "La televisión hace a los listos más listos y a los tontos más tontos." Conviene aprovecharla bien. Para lograrlo, es aconsejable ver en familia la televisión, y conversar después sobre lo que se ha visto. Así el aparato tan temido puede convertirse realmente en un "co-educador", en el sentido más pleno de la palabra. Puede abrir nuevos horizontes y transmitir auténticos valores. Se puede descubrir también la propia responsabilidad por los programas, escribiendo cartas al director, haciendo sesiones de trabajo. De este modo cada uno puede salir del anonimato y de la pasividad, tan propios a la sociedad de consumo. Cada uno puede contribuir a buscar "una televisión con rostro humano": es decir, una televisión a la medida del hombre, y no un hombre a la medida de la televisión.

2.2. La propaganda
Otra gran fuente de influencia es la propaganda. Mientras que, mirando la televisión, se está ya consumiendo, la propaganda nos ofrece los productos más variados para consumir: viajes, coches, ropa, comidas exóticas, videos, discos... Si nos paseamos por una ciudad y miramos a nuestro alrededor, puede pasar que hasta las cosas más excéntricas nos parecen necesarias y urgentes. Queremos todo para nosotros; queremos todo en seguida. No consumimos sólo objetos; consumimos también hombres y paisajes... (Los ecologistas tenían que recordárnoslo en los últimos años.) La propaganda actúa a través de todos los medios de comunicación social, hasta los anuncios en las paradas de autobús, los eslogans que salen de la radio, incluso a las seis de la mañana y a las doce de la noche - o los carteles pequeños y grandes que decoran los supermercados. El hombre de hoy, muchas veces, ve reducido su horizonte vital al mero consumo de productos. Este superdesarrollo le hace fácilmente esclavo de la posesión y el gozo inmediato, advierte el Papa Juan Pablo II, "sin otro horizonte que la multiplicación o la continua sustitución de los objetos que se poseen por otros todavía más perfectos." Esta actitud se refleja ya en los niños: tienen muchos más juguetes y dulces que en las generaciones anteriores, y desean todavía mucho más. Cualquier capricho puede desencadenar reacciones insospechadas, casi frenéticas. Y la propaganda las estimula continuamente.

¿Qué hacer en esta situación? Es obvio que la propaganda se asemeja a la televisión. Hay que adoptar la misma actitud ante ella. No hace falta rechazar todas las ofertas, pero sí es preciso aprender a utilizarlas bien. No se puede esperar del mercado libre que actúe según principios pedagógicos o formativos. Al mercado no le interesa si una cosa es buena para un niño o no. Sólo le interesa lo que se puede vender a un niño o para un niño. Está claro que las ofertas superan siempre las posibilidades económicas y temporales de cualquier persona normal. No se puede ni se debe adquirirlo todo. Hay que hacer elecciones. Y hay que ayudar a los jóvenes a hacer elecciones prudentes. Cada persona tiene que tener su propio criterio, según su situación personal. Es preciso aprender a decidir, a aceptar y a renunciar. Es preciso también desarrollar un escepticismo sano ante la propaganda. Si los padres dialogan con sus hijos sobre los anuncios, pueden orientarles. A veces conviene también explicarles abiertamente la situación financiera de la familia. Entonces pueden alcanzar un criterio sólido para su comportamiento personal. Esto, por supuesto, es menos cómodo que darles dinero para que compren lo que quieran; y es más exigente que prohibirles todas las compras, o reñirles permanentemente.

2.3. El grupo de los compañeros
Todos los padres lo saben muy bien: a la hora de orientar el comportamiento de consumo de los hijos, hay que contar con un factor determinante, que es el influjo de los compañeros. Los sociólogos ya no hablan del grupo, sino de la escena de los jóvenes. Quieren decir con este término que los jóvenes forman una especie de subcultura. En sus ramas extremas, es la escena de las drogas, de las sectas, de los neonazis y los hooligans. Considerando sus expresiones más moderadas, se puede decir de todos modos que es una clase de consumidores aparte. Tienen su ropa determinada, su música, sus ídolos, su lenguaje, su coca cola... Las estrellas de cine, los futbolistas o los tenistas, los cantantes, ésos son los héroes admirados. El último premio Nobel de la literatura apenas nadie lo conoce ni lo ha leído. Pero el gol de la jornada, los actores y modelos los conoce todo el mundo. Y se gasta dinero para verlos de cerca, o para tener una camisa con su nombre o un compact con su voz.

Esto, por supuesto, es un fruto de nuestras sociedades de consumo; no existe en los pueblos de África ni en las islas del pacífico. En Alemania, la música rock de los años 50 fue la primera música específica para la juventud. A partir de entonces, los jóvenes disponían de suficiente dinero propio para crear y mantener una cultura propia. En otras palabras, la escena juvenil es un fenómeno de lujo.

Los padres que quieren educar a sus hijos, tienen que tomar en serio este fenómeno. Tienen que contar con la influencia de los compañeros y saber que la renuncia a una cosa determinada puede llegar a ser un "problema existencial" para un adolescente. Puede ser un problema grave, no sólo porque al chico le gusta tanto ese objeto, sino porque la presión de su grupo puede ser muy fuerte. En algunos ambientes —incluso en los mejores colegios— existe un verdadero terror de consumo: una persona que no tiene ropa de una determinada marca, o que no ha visto una determinada página web, no cuenta nada. ¡Es duro quedarse al margen!.

Los valores que se transmiten en esta subcultura, directa o indirectamente, se oponen a la tradición y, a veces, significan un cambio radical de la actitud cristiana. Fijémonos en el fútbol que, en algunos ambientes, ha adquirido rasgos de una nueva religión moderna: así, por ejemplo, el Club de Hamburgo canta con entusiasmo: "You never walk alone" ("Tú nunca andas solo"). Pero en esta nueva religión, Goliat suele vencer a David. El más grande es el triunfador ("We are the champions"), y no el que sabe perder con dignidad. Un entrenador alemán dijo en una entrevista: "Estamos condenados al éxito." Es una religión de miedo, incluso de violencia, y no de serenidad y paz.

¿Qué pueden hacer los padres? Sería absurdo prohibir a los hijos ver el fútbol. Esto, además, apasiona también a los adultos y tiene realmente sus aspectos fascinantes. De igual manera sería poco realista intentar apartar a los hijos de todas las escenas o prohibirles todos los artículos de consumo propios a su edad. Podría llevar a tensiones muy grandes, a conflictos insoportables. Conozco a unos padres muy buenos de una familia numerosa que actuaban de esta manera. Sus tres hijos mayores tienen graves trastornos psíquicos, porque no aguantaban ser "diferentes" a sus compañeros. Después de esta experiencia, los padres cambiaron su estilo de educación.

Vivimos en una civilización pluralista. Lo que ven y escuchan los adolescentes en su casa muchas veces no coincide con lo que escuchan en el colegio, en las calles y en otras casas. Todos los esfuerzos que van encaminados hacia una unidad de formación, son muy importantes y dignos de elogio. Los colegios que actúan conforme a un buen proyecto educativo, por ejemplo, son una gran ayuda para la formación. Pero hay que tener en cuenta que los desafíos con los que tienen que enfrentarse hoy en día son mayores que antes. No sólo han de dar una buena formación, sino que han de dar una formación tan buena y profunda que los alumnos puedan orientarse luego en una sociedad pluralista y vivir en paz con otras personas que tienen planteamientos completamente distintos, sin escandalizarse ni hundirse.

En definitiva, han de darles una buena formación y mucha fortaleza. Los jóvenes salen de sus casas (y, según el caso, de los colegios privados), se encuentran en la calle, van a los supermercados y discotecas, y encuentran otro ambiente completamente distinto. No es posible crear un micro-clima en el que todos vivan tranquilos. No es posible refugiarse en una torre de marfil. Los cristianos auténticos nunca lo han hecho; pero aunque alguien quisiera hacerlo, hoy en día no es posible. En los tiempos anteriores, los padres podían controlar las cartas de sus hijos, si les parecía oportuno. Hoy en día, esto sería una falta de realismo, ya que existen el móvil, el mail, el fax. Más que apartarse de la sociedad pluralista conviene ayudar a los hijos a vivir en ella, a orientarse en ella y a ser felices en ella. ¡Sólo el que quiere este mundo puede cambiarlo! Por esto, es preciso buscar un nuevo encuentro entre el Evangelio y la cultura.

3. Tareas del educador
Entonces, ¿cómo se puede vivir cristianamente, con sobriedad y buen humor, en una sociedad consumista? Se trata, realmente, de una cuestión muy difícil. Necesitamos mucha comprensión y paciencia. "Educar tres hijos hoy en día es como haber educado quince en las generaciones anteriores", suele decir una maestra experimentada que no sufre nada de resignación. No hay recetas. Cada uno tiene que encontrar su modo individual de actuar, de acuerdo con las circunstancias variables de cada caso.

A continuación, me gustaría proponer algunas ideas para la reflexión personal de cada uno.

3.1. Empezar por el propio educador
Un antiguo dicho popular reza: "Búscate un maestro al que puedas apreciar más por lo que ves de él que por lo que oyes de él." De mayor importancia que este o aquel esfuerzo concreto es la persona del educador. Un buen maestro influye más por su vida, por su mera existencia, que por las lecciones que da. El Papa Juan Pablo II confesó en varias ocasiones: "Mi padre se exigía tanto a sí mismo que no tenía que exigir nada de mí." Una vieja historia cuenta que, un día, una madre desesperada buscó a un rabino famoso y le preguntó: "¿Qué puedo hacer? Mi hijo tiene una toxicomanía hacia los bienes materiales. ¿Cómo puedo cambiarle?" El rabino respondió: "No tienes que cambiar a tu hijo, sino a ti misma. Los problemas de tu hijo reflejan tus propios problemas. ¡Cámbiate a ti!" Este juicio, por supuesto, no se puede ni se debe aplicar a cualquier familia que tiene dificultades en la educación de los hijos. Sería una grave injusticia. Pero sí se puede aplicar al conjunto de una generación. Es decir, los jóvenes expresan muchas veces con claridad las actitudes profundas de los mayores.

¿Qué podemos hacer? En primer lugar, crecer en la conciencia de la propia responsabilidad. Todo lo que hacemos influye en el ambiente que nos rodea. No podemos quejarnos del anonimato y de la comodidad propios de las sociedades de consumo, porque nosotros mismos los creamos, o al menos contribuimos a que se mantengan. Hace algunas décadas, cuando un chico fuerte pegaba a otro más pequeño en la calle, cualquier persona que se paseaba ayudaba al niño más débil, y amonestaba al niño fuerte. Los mayores reconocían su responsabilidad; todos ellos se sentían educadores de la juventud. Actuaban, a veces, con severidad, pero tenían un rostro humano.

Hoy, en cambio, los padres buscan un abogado para esos casos. Y todos los demás no hacen nada; se limitan a lamentar las desviaciones de los jóvenes. Una persona que quiere vivir con soltura en la sociedad pluralista —y ayudar a los demás a hacer lo mismo—, tiene que salir del anonimato y de la masificación. Tiene que actuar según sus propios juicios y adquirir un estilo propio de vida.

Los adolescentes observan mucho. Se dan cuenta de los motivos que mueven a sus maestros. Notan si los padres pueden poner límites a sus deseos de posesión o no. A veces pasan cosas verdaderamente ridículas: se compran furgonetas familiares, cuando se tiene un sólo hijo; se identifica el éxito con un perfume...Unos chicos que vivían en un asilo, me decían una vez: "No es verdad que nuestros padres no tengan tiempo para nosotros. La verdad es que hay muchas cosas más importantes para ellos: los negocios, el deporte, los compañeros y los viajes."

Los educadores también son "hijos de su tiempo". Tienen que tener una actitud generosa, si quieren orientar a los demás. No tienen que ser perfectos, pero sí auténticos. No importa que tengan defectos y debilidades; éstos, incluso, pueden hacerlos más amables. Pero deberían luchar sinceramente, y con sentido positivo, por vencer sus caprichos poco a poco.

3.2. Robustecer la autoestima
Los psicólogos subrayan: "Detrás de cada toxicomanía hay una nostalgia". Una persona, cuyo bienestar depende de la televisión, del alcohol, de la droga, de viajes o vestidos, busca en realidad otra cosa, que no encuentra ni en la televisión, ni en el alcohol, ni en el nuevo abrigo de pieles. Le falta seguridad, protección y cariño; y sobre todo le falta el aprecio de los demás. Muchas veces no tiene autoestima. No podía desarrollar una sana conciencia de la propia dignidad. Por eso no es capaz de abrirse a los demás. Tiene un egoísmo escandaloso, pero ese egoísmo es enfermizo. Quiere tener más para ser más.

La falta de autoestima es notoria en nuestros días. Las librerías dedican toda una estantería a libros como "Diez consejos para elevar su autoestima", "Cómo recuperar tu autoestima", "Los adolescentes y la autoestima". Hasta en el metro se pueden encontrar carteles que invitan a participar en un "Taller de autoestima". La crisis de autoestima es un fenómeno preocupante; es un índice de falta de salud mental. Por esto, a veces tiene poco sentido amonestar a una persona para que no gaste tanto dinero en cosas nocivas o superfluas. Es preciso robustecer su autoestima.

En sus primeros años de vida, todo niño realiza un descubrimiento básico que será de vital importancia en su posterior carácter: o "soy importante, me entienden y me quieren" o "estoy por medio, estorbo". Bajo los cuidados de personas solícitas, se forman jóvenes espiritualmente estables, cariñosos y responsables. Pero si faltan esos cuidados, puede pasar que los jóvenes luego no sean capaces de establecer relaciones, ni de trabajar con seriedad. Y tampoco pueden utilizar los bienes materiales rectamente.

Sin embargo, tenemos que creer en las capacidades de estos jóvenes y dárselo a entender. A veces, impresiona ver cómo puede transformarse una persona, si se le da confianza; cómo cambia, si se le trata según la idea perfeccionada que se tiene de ella. Hay muchos educadores buenos que saben animar a los jóvenes a ser mejores, a través de una admiración discreta y silenciosa. Les comunican la seguridad de que hay mucho bueno y bello dentro de ellos, que, con paciencia y constancia, animan y ayudan a desarrollar.
Cuando una persona ha adquirido autoestima, puede independizarse poco a poco de lo que dicen los demás. Adquiere el valor de ir contra corriente, sin endurecerse o despreciar a los demás.

3.3. Orientar hacia grandes ideales
No hace falta criticar continuamente la situación de nuestras sociedades. Una persona que amonesta y da lecciones, es poco atractiva. Es mejor enseñar a los jóvenes a abrir y ensanchar el alma, a orientar las ansias hacia grandes ideales. En el ambiente actual, se nota a veces una cierta resignación y poco ánimo para educar. Pero también hoy en día hay muchos jóvenes inquietos; hay una rebeldía sana contra la tendencia al mínimo esfuerzo de seguir la moda. Hace algún tiempo dijo un chico de 17 años en la televisión alemana: "En esta sociedad sólo cuentan el dinero y los coches grandes. Este no puede ser el sentido de la vida. Para nosotros valen más la amistad y el compañerismo." Es una tragedia que ese chico era un neonazi, a quien había cogido la policía.

A muchas personas, en el fondo, les aburre la televisión y la vida aburguesada con zapatillas y cerveza. Cuanto más se entretienen, más se aburren. Por eso buscan cosas cada vez más absurdas para satisfacerse, como Nerón, que hizo quemar media Roma para divertirse. Han de aprender, en cambio, a observar, a sentir y a vibrar con la naturaleza, con la música, con la lectura, con la conversación, con el contraste de ideas. Hay un inmenso panorama para abrir inquietudes, para despertar intereses, para sembrar curiosidades.

La causa última de la patología del consumo no es el desarrollo material, sino un sistema de ideas que ha quitado al hombre sus verdaderos fines, que siempre están más allá de la posesión de objetos. La persona no es un animal. En todo caso, "es el único animal con manos," como dice Santo Tomás. No tiene pezuñas o garras para acaparar cada vez más cosas, sino manos para arreglar y cuidar, y para orientar todo hacia un bien mayor.

Hay que ayudar a los jóvenes a descubrir la dignidad humana y el auténtico sentido de la vida. Si una persona tiene un proyecto vital muy alto, lucha con ilusión por conseguirlo y está dispuesta a renunciar a cosas secundarias y triviales. Entonces se da cuenta, por sí misma, de la necesidad de decir que no. Puede hacer la experiencia de que el trabajo, el servicio a los demás, la amistad y la generosidad contribuyen más a la felicidad que el vestirse según el último grito. Así, el consumismo egoísta deja de ser un problema, sin que se hable mucho de ello. Es importante apuntar muy alto para engrandecer el corazón y movilizar las energías. "Cuando quieres construir una nave y buscas personas para realizar esta tarea," subraya un dicho popular alemán, "no les digas que busquen el material y hagan cálculos complicados: sino despierta en ellas las ansias hacia el océano grande y amplio."

Cuando una persona tiene metas altas y la ilusión por conseguirlas, entonces ha llegado la hora de educar también en el arte de renunciar. Todos los grandes sabios de la humanidad conocían este arte, y lo recomendaron vivamente a los demás, desde Diógenes, el "filósofo del desprendimiento" que estaba feliz en su barril, hasta Wittgenstein, filósofo de nuestros días, que regaló los millones que había heredado a sus hermanos, para poder trabajar con tranquilidad. Si se tiene una actitud positiva frente a la realidad, entonces es posible aprender a decir que no.

3.4.Fomentar la solidaridad

El desarrollo de la personalidad, por supuesto, es sólo un efecto de la renuncia. No puede ser, ni mucho menos, su motivo. Se trataría, entonces, de una especie de egoísmo y soberbia, que sería tanto más enfermiza cuanto más se escondiera detrás de actitudes laudables... El estoicismo nunca ha sido un ideal cristiano.
Un cristiano renuncia por amor. Como cualquier otra persona que vive medianamente bien en una sociedad consumista, no puede quedarse tranquilo ante el hambre, la miseria, la marginación de tantas personas en todo el mundo. Si es capaz de un mínimo de compasión, querrá compartir su suerte con los demás. Buscará formas de solidarizarse con sus hermanos de los otros continentes, y estará no menos dispuesto a aliviar las necesidades, pequeñas o grandes, que detecta a su alrededor. En una palabra, se empeña en ofrecer lo que es suyo y le falta al otro. Y no hace esto para alcanzar la propia perfección, sino por la convicción profunda de que él mismo, como todas y cada una de las personas humanas, debe prestar ayuda a quienes la necesitan, en la medida de sus posibilidades.

Esto lo comprenden incluso los niños. Conozco una madre que se preocupa mucho por inculcar en sus tres hijos la generosidad y la solidaridad con los demás. Por esto tiene la costumbre de visitar con ellos un orfanato, cada año en las vacaciones de verano. Antes de irse, los hijos eligen algunos de sus juguetes más queridos, y luego los regalan a los niños necesitados. Hace poco pasó una cosa que dio una gran alegría a la madre. La hija mayor de la familia, de nueve años, había recibido una bicicleta el día de su cumpleaños. ¡Su deseo más grande se había cumplido! Después del primer entusiasmo, la niña se fue sola al orfanato, y entregó la bicicleta.
La generosidad engendra alegría, ya que responde a una íntima exigencia de nuestra naturaleza. El hombre no sólo tiene manos para poseer, sino también para dar.

Es "simplemente el ser con capacidad de dar." Se realiza justamente en la donación. Somos libres de renunciar a las cosas más lícitas y bellas, por los motivos más variados. A un cristiano no le mueve sólo el amor a los hombres; le mueve también el amor a Dios. Se deja fascinar por el desprendimiento y la libertad de Jesucristo, y quiere vivir tan sobrio como su Señor. Pero, ¿esto es posible también hoy en día? ¿Se puede vivir la fe cristiana en nuestra sociedad consumista? Y también los hijos y nietos de la generación "hippy", ¿están en condiciones de comprender el mensaje cristiano? Nos referimos al cristianismo en toda su dimensión, no sólo a unos eslogans religiosos que excitan a las masas durante los festivales de rock.

3.5. Educar testigos del amor de Dios
Sí, los jóvenes son capaces de abrazar la fe, hoy como antes. Para seguir a Jesucristo, una persona necesita la fuerza de la gracia divina, y no unas circunstancias socio-culturales óptimas. Lo sabemos desde los primeros siglos de la era cristiana. Por eso resulta más urgente reforzar la identidad cristiana que cambiar algunos rasgos superficiales de la sociedad. La tarea educativa consiste, principalmente, en ayudar a los jóvenes a encontrar al Dios verdadero para que, llevados por la gracia, se enamoren de él.

Luego harán el mundo más humano
.- Lo que la gente de nuestro tiempo ansía es una espiritualidad anclada en una teología sólida y abierta. Esta necesidad tendría que mover a los cristianos a transmitir la fe con claridad, sin rebajar sus exigencias al nivel que marca la New Age. Es ese el servicio más grande y bello que una persona puede prestar a la sociedad en los momentos actuales, en los que muchos contemporáneos están sufriendo un vértigo de existencia superficial: ayudarles a salir de la desesperación y a renunciar a una vida aburguesada, consumista y egocéntrica.

En este nuevo comienzo —que es urgente y apasionante a la vez— se sitúa la soberanía con respecto a las cosas que nos rodean. Un cristiano tiene más razones que nadie para vivir el desprendimiento y la sobriedad, y para enseñar a vivirlos a los demás. Quiere seguir a Cristo, participar en el misterio de la redención y llevar la cruz con él. Si sólo disfrutamos de las comodidades de nuestra sociedad, tal vez seguimos a Cristo muy de lejos; de tan lejos, que no experimentamos ni rastro de su cruz. Si, por otro lado, nos quejamos de las exigencias de la vida cristiana, puede ser ésa también una señal de que no estamos aún lo suficientemente cerca del Señor. Un cierto tono de queja se encuentra en contradicción con la esencia del amor.

Quien ama, acepta esfuerzos y trabajos.- Ciertamente, la cruz es una locura. Pero se trata de una locura de amor y de entrega que puede atraer también hoy en día a una persona que busca el sentido de la vida. Los jóvenes quieren que se les exija, en un clima de confianza y de comprensión. Si no se les exige nada, se desprecia su personalidad. Aunque el desprendimiento cristiano cueste, tiene un sentido positivo, liberador y enaltecedor de la capacidad del hombre, porque permite llenarse de Dios y darse a los demás.

EN CONCLUSION PODRÍAMOS DECIR: El cristiano acepta y quiere el mundo que le rodea. A la vez tratará de ser sobrio. Esta actitud no se basa en un rechazo del progreso o de la técnica, ni en prohibiciones o controles. Se basa simplemente en una opción clara por Cristo. No vive las virtudes por falta de ocasiones, sino por el deseo libérrimo de seguir los caminos del amor, en plena sociedad consumista.



By Dra Jutta Burgraff

¿TIENES AMIGOS?


Es apasionante adentrarse en la idea de lo que es la amistad. Existe una autentica selva del lenguaje afectivo. El campo magnético de los sentimientos forma una telaraña compleja en el que las ideas se cruzan, entremezclan, confunden, avasallan, entran y salen, suben y bajan, giran, se esconden y luego vuelven a aparecer. Todo esto da lugar a una tupida red de significados en la que la imprecisión está a la orden del día, pues la vida y los milagros de las emociones cobran alcances y acepciones bien distintas.

La amistad es: un sentimiento positivo entre dos personas. Son muchos los fenómenos que se producen en su interior y podrían quedar resumidos de la siguiente manera: se trata ante todo de un estado subjetivo en el cual el protagonista es uno mismo. Por medio de ese estado se percibe un cambio agradable que recorre la intimidad y la modifica en positivo. Es también una experiencia personal, que conocemos por nosotros mismos y no por lo que nos cuentan otras personas. Cada persona es protagonista de su afectividad, y por otra parte es una vivencia que deja una huella; su impacto significa un rastro y que produce un modo de ser aceptado por el contacto físico, psicológico y cultural con esa otra persona.

Me parece esencial destacar los grados de amistad. Pocas amistades llegan a ser intimas. La gran mayoría se mueven en un conocimiento reciproco bueno, en el que la entrega y la confidencialidad se quedan a medio camino. Admitir esto es ser realista,
la amistad es cultivo de los sentimientos. Trabajo psicológico que exige correspondencia que no puede ser unilateral. Cuando lo ves, se trata de admiración, de tener en la otra persona una cierta devoción y un buen nivel. La amistad no es un sentimiento estático sino dinámico. Puede ir a mas pero también por diferencias, enfados y tensiones, enfriarse , ir a menos, esto lo observamos a menudo , dos personas que han tenido un enorme afecto se distancia por algo negativo que ha sucedido, un malentendido, una discusión dura o algo que uno esperaba del otro y que no se produjo.

La palabra amistad la utilizamos con demasiada licencia, sin precisión. La amistad es una forma de amor, que encierra una pasión por lo absoluto. Debemos tener el valor de matizar en los distintos grados de amistades que pueden darse en el ser humano. Entre el amigo íntimo y el conocido, hay un espectro intermedio de formas amistosas que se mueven entre esos dos polos. Y ser consecuente con el espacio en donde situamos y somos situados por otra persona.

En la amistad de cierta intensidad se produce la comunicación de dos vidas y dos realidades. De ese modo uno asiste a la existencia del otro y viceversa. Es dejar entrar en la ciudadela interior, en los pasadizos del propio castillo al otro, para que vea y observe lo que allí hay. Este proceso empieza por dejar que el amigo venga a nuestra casa y vea como es nuestro hogar y que estilo de vida tenemos. La amistad es una de las grandes fuerzas de la vida que eleva nuestro corazón por encima de tantas circunstancias que tiran de nosotros hacia abajo, y al mismo tiempo nos ayuda a mantener los pies en la tierra. Hay una graduación de amistades que deambulan desde las más intimas a las más superficiales.

La amistad requiere cuidados y atención. Los campos no se riegan a base de trombas de agua sino de fina lluvia que empapa la vida poco a poco. Esta humedad cala, perfora, se cuela y penetra en la tierra, empapando hasta las raíces mismas, este es el modo de cultivar una amistad intensa.

Cabe preguntarse ¿es posible tener un verdadero amigo en los tiempos que corren? La respuesta es sin duda afirmativa, pero no hay que olvidar que la mistad profunda implica el riesgo de abrirse al otro, de dejar que nos conozca tal y como realmente somos.

Quiero detenerme en tres notas que se hospedan en la amistad desde mi punto de vista:

En primer lugar, la afinidad. Este termino se refiere a ideas, criterios y orientaciones de vida parecidos. No tienen que ser iguales, ya que eso seria incluso un poco utópico, sino que existe entres esas personas un puente de comunicación similar, que puede tener que ver con la forma, el contenido o ambos. Esta claro que lo que establece este hecho es el contenido, que no es otra cosa que la sustancia de las personas, lo que llevan dentro y lo definen.

Donación es: capacidad para entregarse. No es solo dar lo que uno tiene (dinero, tiempo, comprensión etc.), sino aquello que es más propio y personal: uno mismo. En las distintas intensidades de la amistad La capacidad para darse depende de la generosidad que uno tenga. La persona esencialmente egoísta no puede entregarse fácilmente, pues esta muy pagado de si mismo o instrumentaliza la amistad, haciéndose amigo de alguien para obtener de el un beneficio. Como indica la palabra egolatría esto quiere decir que idolatra a su yo, que el es su propio ídolo y en esas circunstancias es difícil que salga de si mismo para dirigirse con afecto verdadero hacia el otro, ocupado por su circunstancia.

Confidencia. Es: capacidad y confianza para contar cosas íntimas, personales, auténticos secretos, con la certeza de que aquello es materia reservada, que no saldrá de allí. Hacer confidencias es siempre arriesgarse, sobre todo cuando la relación se esta iniciando o no hay todavía unas bases sólidas de esa amistad. En las personas poco maduras es frecuente contar cosas superintimas casi sin conocerse. La amistad necesita tiempo compartido es costoso llegar a establecer una comunicación fluida. La amistad requiere cercanía, proximidad, verse a menudo, un hablar continuado. En muchos países de la Unión Europea la gente se agrupa en torno a la tertulia, a la política, a la cultura, a la gastronomía, al vino, al folklore, a la historia, a la música, etc. En esas agrupaciones colectivas suele darse una buena dosis de amistad, que crece mas adelante según las preferencias y elecciones que se van dando con el paso de los años.

Trato y correspondencia de ida y vuelta. La amistad verdadera no es fácil conseguirla, pero hay que ir detrás de ella y buscarla y trabajarla para que llegue a un buen nivel. La amistad es más duradera que el amor, pero menos intensa.
Hay una serie de características que se arremolinan en torno a la amistad y que me parecen interesantes en este recorrido zigzagueante y frondoso y me voy a ir refiriendo a ellas.

Quiero insistir en un principio que me parece fundamental: No hablar nunca mal de nadie, bajo ningún concepto. Yo pondría esta frase como una leyenda en mi cabeza, y en la de los más cercanos. Me parece que es un síntoma de madurez y buen equilibrio. Es formidable ver a un amigo nuestro al que nunca hemos oído decir nada contra nadie, que se le pone en un aprieto o se le hace una pregunta capciosa en la que debe mojarse, y que tiene el arte, la habilidad y la coherencia de no decir nada negativo. Sino puedo hablar bien del otro, me callo.

El respeto al otro es clave. En las relaciones superficiales hay mas laxitud y se puede escapar algo nocivo, descalificante. Siempre hay correveidiles, frívolos y fuera de lugar, es importante no prestarles atención, en esas ocasiones se ve el temple y la calidad, negarnos a participar o a sentir con nuestro silencio el que se maltrate de palabra a un tercero que no esta allí. ¡Cuantos disgustos y malentendidos se evitan siguiendo esta línea! El cotilleo, la trapisonda, el traer y llevar chismes y bichos negativos, indican entre otras cosas, poca vida por dentro y mucha necesidad de entrar y salir en la existencia ajena.

Amar es alegrarse con el amigo y sufrir con sus pesares, aquí asoma otro medidor del grado de amistad. Si el silencio es el guardián de nuestra intimidad, también lo debe ser en el otro. Alegría y tristezas reciprocas. Por ahí se topa uno con un segmento de la felicidad. Porque ser feliz consiste en poseer lo que uno desea. Stendhal es su célebre Rojo y Negro, llama a esos dos estados las intermitencias del corazón; todos nos movemos entre el desear y el querer. En la madurez ambos estados de ánimo tienen peso y medida.

Aristóteles dice en su Ética a Ecudemo, que amar es alegrarse. Y Benito Espinoza en su Ética nos recuerda que “el amor es una alegría que se acompaña de una causa exterior”. Amar es alegrarse con. Amar a Mozart es alegrarse uno de sus conciertos y celebrar que un hombre así existiera, amar con un paisaje de Castilla es recrearse la vista con aquella visión. Amar de veras a un amigo es alegrarse de que lo hayamos encontrado y querer estar a menudo con el. Amar el placer con alegría.

La amistad sirve para el cultivo de los sentimientos. La afectividad es el espacio donde uno vive y se muere. La vida humana es abierta y argumental: No esta todo dicho ni todo es definitivo; necesita puntos sólidos en donde apoyarse. Vuelvo a un principio en el que he insistido mucho en que en nuestra vida es muy importante estar bien con alguien y hace falta estar bien con uno mismo. Es decir, haberse uno resulto como persona y tener un estilo propio, un sello especifico con una buena compensación entre los distintos ingredientes que habitan la personalidad.

Toda amistad, como todo amor esta sujeta a los vientos exteriores y a las vicisitudes y altibajos de la vida. La vida casi nunca es rectilínea, sino desigual, serpenteante, inesperada… Igual que el amor conyugal sufre padecimientos y debilidades la amistad sigue los mismos derroteros, puede ser la falta de delicadeza, la envidia, el dinero, comentarios desafortunados, olvidos o simplemente algo mucho mas habitual: que esas dos personas empiezan a verse menos por el motivo que sea y se van distanciando, de forma que poco a poco los intereses de cada uno no son participados al otro.

Cultivar un amigo quiere decir verle, llamarle, conversar con frecuencia, salir y entrar. Los que hemos vivido en ciudades grandes, como es mi caso, en el Df, sabemos que resulta mas difícil ver a los amigos con la continuidad que uno quisiera, en la ciudades pequeñas todo es mas fácil y las relaciones son más cercanas.

Debo señalar otro factor; la tolerancia, que es importante para que la amistad no se rompa, esto significa transigencia, respeto a opiniones distintas de la propia, flexibilidad y capacidad para aceptar otras opiniones de la vida y los hechos que nos suceden. Ser tolerante no significa aceptarlo todo, las matemáticas no necesitan tolerancia. Y en este tipo de diferencias surgen a veces enfados, roces, discusiones, etc. Otras veces puede asomar el rencor, sentirse dolido y no olvidar. Una cosa buena es hablar las cosas a su tiempo y dejar las cosas claras y evitar que los temas se pudran o se eternicen en un silencio sin mucho sentido.

La urbanidad entre los amigos es una pieza importante para una comunicación estable. Pero no quedarnos en la fachada, en las formas, en las apariencias. El cinismo es el culto que hace el vicio a la virtud. La urbanidad es anterior a la moral.

La amistad a lo largo de la vida nos enseña una de sus facetas principales. Entre los niños es todavía demasiado epidérmica y sirve de exploración de uno mismo en el espejo que es el otro.
Una de las relaciones mas interesantes que existen es la que se da en la amistad medico-enfermo y esto en la psiquiatría cobra un valor especial: ella es la rama mas humana de la medicina, ya que atiende no solo a la enfermedad sino muy especialmente a la persona enferma, ya que se interesa por la persona que padece, que sufre, que se encuentra mal y que esta un poco desvalida. En la medicina hipertecnificada, la clásica relación médico-enfermo se ha ampliado y es unas veces una relación equipo medico-paciente, y otras equipo medico-aparatos de exploración La psicoterapia es una forma de amistad particular. Para que esto se produzca hace falta empatía, es decir que se cree una buena sintonía entre los dos, en el que haya acogimiento, atención respeto y confianza. La relación medico-enfermo traza una línea de ida y vuelta que es la trasferencia y la contratransferencia.

La amistad verdadera perfecciona a dos personas: una da lo mejor de si misma a la otra. La amistad exige estar dispuesto a trabajarla dando pasos sucesivos para consolidarla. La madurez es serenidad y benevolencia. Ser benevolente es pensar bien y disculpar.

TE DIGO UN SECRETO


El secreto para lograr amor y felicidad
¿Cuál es el secreto para que logres el amor y la felicidad? Si quieres felicidad, dale felicidad a otros; si quieres amor, aprende a amar a los demás; si quieres atención y aprecio, aprende a dar atención y aprecio; si quieres abundancia material, ayuda a otros a tener abundancia.

De hecho, la manera más fácil de obtener lo que quieres es ayudando a otros a obtener lo que quieren. Este principio opera para individuo, corporaciones, sociedades y naciones. Si quieres ser bendecido con todas las cosas buenas en la vida, aprende a bendecir silenciosamente a todos con las cosas buenas en la vida.
Hasta pensar en dar, pensar en bendecir, o una simple oración tiene el poder de influir a los demás.

El pensamiento tiene el poder de transformación. Cuando aprendes a dar aquello que buscas, activas y montas la coreografía de la danza con movimientos exquisitos, energéticos y vitales que constituyen el eterno palpitar de la vida. La mejor manera de poner en operación la Ley del Dar y poner todo el proceso en circulación es: tomar la decisión de que en cualquier momento que entres en contacto con otra persona le darás algo. No tiene que ser algo material; puede ser una flor, un cumplido o una oración, de hecho, las formas más poderosas de dar no son materiales. Los regalos de cuidados, atención, afecto, aprecio y amor; son algunos de los regalos más preciosos que puedes dar, y no cuestan nada.

Cuando conoces a alguien, puedes silenciosamente enviarle una bendición, deseándole felicidad, alegría y dicha. Esta manera de dar silenciosamente es muy poderosa.

Podrías decir "¿Cómo puedo darles a otros en este momento cuando no tengo suficiente para mi"? Puedes llevar una flor. Puedes llevar una tarjeta que diga algo sobre los sentimientos que tienes por esa persona a la que estás visitando. Puedes llevarle un cumplido. Puedes llevarle una oración.

Toma la decisión de dar a dondequiera que vayas, a quien sea que visites o veas. Siempre y cuando estés dando, estarás recibiendo. Entre más das, adquirirás más confianza en los efectos milagrosos de esta ley. Al recibir más, tu habilidad de dar más también aumentará.

LA AMISTAD


Para mi es importante recalcar este tema, porque somos jovenes, y debemos aprender a elegir a nuestros amigos, puesto que muchas veces nos equivocamos al conocer a personas que no dejan huellas muy agradables.

La palabra amistad viene del latín – amicus, amigo-, y se cree que posiblemente deriva en su origen más remoto de amore, amar. Tener un amigo es en última instancia tener un amor…, lo cual resulta muy interesante, porque a menudo separamos lo que es amistad y lo que es amor, pero a lo mejor la separación no es tan clara ni tan evidente.

Bien, pensado, para tener un amigo hay que quererle mucho. Un amigo es “uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere”, dijo un tal Elbert Hubbard (1856-1915), ensayista americano, hace unos cien años… Y yo creo que este señor Elbert estuvo muy acertado, porque los verdaderos amigos son los que te quieren tal y como eres, aún conociendo todas tus limitaciones.

A veces las dificultades que tenemos para tener amigos vienen de ese no estar dispuestos a aceptarles como son, sin intentar cambiarles… Con frecuencia elegimos los amigos como elegimos un coche: mirando la hoja técnica de especificaciones y revisando todos los detalles del manual de instrucciones, de manera que si alguna de las características no nos satisfacen del todo, optamos por buscar uno mejor. Y desde luego siempre hay coches mejores, más potentes y más rápidos – aunque también más caros…No.
Una amistad no nace de la misma manera que cuando compramos un automóvil. Un amigo no es un instrumento, no es un objeto, no se elige en un mercadillo o se adquiere en una tómbola. De hecho no hay donde comprarlo, no hay “tiendas de amigos”, no hay mercado público con casetas donde se anuncie “amigo para un mes”, “amigo para un año” o “amigo para toda la vida”. Eso de tener amigos es un regalo, es una lotería, es un don que se recibe y se acoge, para el que no hay ni puntos de venta ni ventanillas de atención al público, mucho menos precio.

La amistad es una de esas cosas que te pasan, y no sabes bien por qué te pasan. Es como coger la gripe: para cuando la tienes, ya está ahí, y no sabes muy bien cómo ha ocurrido. Uno puede, luego, posteriormente, seguir la pista de lo que pasó y tratar de reconocer dónde y cómo pudo darse el origen de ese virus, pero no es una elección que uno haga en la mesa de su despacho o en la tranquilidad de su cuarto. Ocurre, de pronto, sin más… y no podemos más que dar gracias por ello. Tener un amigo es algo que ocurre, que pasa, que se da… pero no se decide, no se elige, no se forza. Es verdad que luego mantener esa amistad sí que es cosa nuestra y depende de nuestro cuidado y cariño. Como si dijéramos, que te nazcan amigos es un don, pero mantenerlos es una tarea…

No es facil pero tampoco imposible, asi que si tienes amigos, aprende de ellos, cuidalos, amalos que son el tesoro mas grande que tienes,y no te olvides que cuando te sientas solo, que no vales, que nadie te etiende; solo da la vuelta y veras que alguien sin titubear te tendera la mano y te ayudara a recuperar la confianza.

LAS OBRAS DE MISERICORDIA


Ante la crisis que nos rodea en estos tiempos, es muy importante no perder la fe y comprender que no debemos desesperarnos ni ser egoistas y dejar de luchar por ser mejores cada dia, por eso, tomemos en cuenta las OBRAS DE MISERICORDIA

Las siete espirituales son:
1ª.- Enseñar al que no sabe.
2ª.- Dar buen consejo al que lo necesita.
3ª.- Corregir al que yerra.
4ª.- Perdonar las injurias.
5ª.- Consolar al triste.
6ª.- Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
7ª.- Rogar a Dios por vivos y difuntos.

Las siete corporales son:
1ª.- Visitar y cuidar enfermos.
2ª.- Dar de comer al hambriento.
3ª.- Dar de beber al sediento.
4ª.- Dar posada al peregrino.
5ª.- Vestir al desnudo.
6ª.- Redimir al cautivo.
7ª.- Enterrar a los muertos.

Si queremos leer estas “OBRAS DE MISERICORDIA” en
clave de algunos problemas de nuestros días, hace unos años
“CÁRITAS” publicó las catorce obras de misericordia y
liberación, las siete primeras son individuales, las otras siete
colectivas.

Las siete individuales son:
1ª.- Acompañar y alegrar al que está solo.
2ª.- Llenar de esperanza al desilusionado.
3ª.- Ayudar a encontrar trabajo.
4ª.- Acoger y reinsertar al transeúnte y extranjero.
5ª.- Educar y rehacer al delincuente.
6ª.- Rescatar al cautivo de la droga.
7ª.- Dignificar al que se ha prostituido.

Las siete colectivas son:
1ª.-Promocionar a los pueblos subdesarrollados.
2ª.- Defender los derechos de los marginados.
3ª.- Combatir las injusticias y la opresión.
4ª.- defender el desarme y la no violencia.
5ª.- Liberar de la tiranía del consumo.
6ª.- trabajar por el respeto a la naturaleza.
7ª.- Construir la civilización del amor y la paz.

Cada uno puede añadir nuevas obras de misericordia y
liberación. Lo que importa es que nos esforcemos en practicarlas.

Son una forma estupenda de amar al prójimo. y para
poder realmente vivir cada instante aprendiendo a valorar, no solo a
los que nos rodean, sino ser realmente humanos, con valores, con fe, entrega y obediencia. Dios los bendiga y que esto nos ayude a ser mejores cada dia.

sábado, 24 de abril de 2010

CONFIMACIONES EN CRISTO REDENTOR












Pues hoy fue un dia maravilloso en el cual dos de nuestros compañeros del grupo se confirmaron, vino el Sr Obispo y pues fue maravilloso ver como debemos entregarnos a Dios y cumplir con lo que nos pide, pero no solo ante la sociedad, sino espiritualmente y pues nuestros amigos se esfueran por ello, muchas felicidades a Rodrigo y Eduardo y que Dios los siga fortaleciendo en este caminar, que no es facil pero con ahinco lo lograran, es por eso que nos toca cuidar de ustedes, y recuerden que no estan solos, siempre contaran con el apoyo del grupo, claro con Antorchas de Cristo.

TODOS PODEMOS LLEGAR A SER ARTISTAS


Esta es una reflexion muy interesante, que debemos poner en practica, en cada aspecto cotidiano y no conformarnos con solo vivir como los demas quieren.Como la brillante estudiante del segundo año de Arquitectura que era, Flor, recibía clases de Dibujo y Pintura, teniendo como profesor a un muy famoso pintor de su país.

Ella era una estudiante con verdadero talento en la materia, pero se dio cuenta que su profesor, el muy famoso pintor, colocaba las mejores notas, es decir una “A”, a muchos alumnos de su clase cuyos trabajos en si no llegaban ni al promedio regular, pero con cierta consternación comprobaba que sus propios trabajos, mejores que el resto, solo alcanzaban por parte de su famoso profesor una nota de “B”.

Tratando que esto no la desmotivara, calladamente seguía en ese intento de hacer lo que fuere por ser justamente calificada, pero siempre tenia los mismos resultados, una “B” que ella rechazaba por dentro por que no le parecía la justa calificación para los resultados de sus obras presentadas. Así continuaba la situación, hasta que se le hizo insoportable, tanto que a mediados del curso no resistiendo más se acerco al ilustre pintor que tenia como profesor y que sólo le daba una “B” a pesar de su dedicación y esfuerzo puestos, según su propio criterio personal.

Al hablar sobre el tema con su profesor, este la miró fijamente y le dijo: “A una artista nunca se le dará el cielo fácilmente, cuando des más de lo que por obligación das…entonces te daré la “A” que mereces”. Y aunque no entendiera bien la supuesta teoría de calificación de su ilustre profesor, Flor decidió esforzarse por producir mejor y entregar sus trabajos cada vez más superiores al anterior; no obstante por más que hiciese solo recibía la acostumbrada “B”, persistiendo en su intento continuó a lo largo de lo que quedaba del curso, hasta que llegó la anunciada presentación final y ya con el logro de una disciplina de conseguir lo mejor para entregarlo, recibió con su ultimo trabajo la tan esperada “A”.

Sólo entonces, su sabio profesor, le dijo: “Ahora si estás lista para salir a tu lanzamiento, nunca olvides ofrecer mucho más de lo que tus habilidades te permitan llegar…y con una amplia sonrisa, continuó….cuando llegues a ese punto me recordarás”…

Actualmente Flor, después de haber dejado la Arquitectura por darse totalmente al Arte siempre sólo como otra parte, de otro Gran Proyecto de Vida, sin ninguna clase de arrepentimientos sino de realizaciones, entiende perfectamente qué fue lo que quiso decirle su sabio profesor. Después de una cosecha de triunfos ascendentes, como una de las destacadas Artistas Latinas de origen americano, ya está dando sus primeras exposiciones en New York, Milán y París.

Y es que en ese segundo año de Arquitectura, su innata habilidad fue reconocida por un artista de verdad que descubrió en ella una artista en potencia a diferencia de sus compañeros que solo cursaban una materia universitaria, ella podía desarrollar lo que Dios le había dado y aún no lo sabía. Durante todo el curso, el maestro artista supo forjar en ella a la artista potencial despertándola a que de más por encima de la mediocridad, iba trazando para ella el camino a seguir para dar lo que realmente debía dar como artista y encontrarse consigo misma como tal. La llevó a esforzarse paso a paso hasta la úúltima presentación, punto en el cual estaba preparada para entender que siempre podía mas y eso la llevaría a su lanzamiento como artista que era en realidad.

En el caso de Flor, ella entendió claramente que las cosas no son como aparentemente parecen, ella logró lo mejor de ese curso, mientras sus compañeros iban con una “A” en trabajos que archivarían y no usarían en su vida, para ella era la plataforma a descubrir lo tan artista que realmente era, pero tenía que salir de la mediocridad del entendimiento común y de su entonces normal producción.

Y así, como ahora ya siendo una artista ascendente en su carrera puede recordar lo que dijo su profesor, lo que realmente es importante en la vida . Así es importante para cada quién reconocer que Dios es el Maestro Artista, el Hacedor y Creador de cada uno. Solo Dios es Quién poniendo los dones y talentos junto con el propósito en cada quien, muestra lo valioso que cada uno somos. Si se busca concientemente hacer todo para la Excelencia en EL no se tendrá problemas con la mediocridad sofocante de la vida, ni con la escaces de talentos y la colección acumulada de fracasos y sinsabores que cosecharán en la vida por no entender en un principio que Dios es Quién creó a la persona y lo que tiene y para lo que El quiere y como lo quiere.

Como hijos de Dios: cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada día, de cada semana, de cada mes, de cada año, de toda la vida y aún mas allá de esta vida, debemos honrarle su confianza con gratitud, con el desempeño máximo de lo que podamos hacer con lo que en su sola Gracia nos ha conferido por confiar en nosotros. Ese debe ser nuestro norte y no la vanagloria y envidia del entorno. Elevemos la calidad de toda producción que hagamos.Ya que al fin y al cabo el mayor sembrador en nosotros es Dios mismo, espera El los mejores frutos de nuestra labor a lo largo de cada día. Seamos la tierra fértil que da el ciento por uno.

Si el sabio profesor de Flor le dijo: ‘A una artista nunca se le dará el cielo fácilmente, sino que tenia que esforzarse para dar lo mejor de si misma. Para un hijo de Dios significa que debe arrebatar el Reino de los Cielos con la Excelencia de la Fe que poseé y conquista.

De ninguna forma se debe pensar y sentir que se puede desconocer el porqué, ni para qué se está en la vida y creyendo que nada se puede hacer bien, hay que mirar, observar bien cuales son los tesoros valiosos que Dios ha puesto en nosotros, hay que localizarlos, algunas veces desenterrarlos y abrir el cofre para poder emplearlos, pero lo que es seguro, que ahí están siempre y están inherentes en ti mismo. Descubre de una vez por todas, que siempre puedes hacer más de lo que lograste el día anterior y que lo que lograrás al siguiente será mejor.

Esta es la Ley del Reino de Dios. Se ha de localizar que talentos tienes, que habilidades, conocer que sabes hacer mejor, y si quizás te fue inadvertido porque te distrajiste en la vida, tienes que saber que no es eso lo que Dios quiere para ti, EL quiere darte mas que lo bueno, lo mejor para ti.
¡Tienes que hacer bien lo que sabes hacer, de la mejor manera que puedas cada vez. Nunca te conformes con una “B”, ve en pos de la “A”! Es Dios mismo quien nos forja como verdaderos artistas y nos da por su Gracia la unción para su Gloria y que podemos producir lo mejor con lo recibido. Y porque la Excelencia es suya y los suyos son para la Excelencia ¡Tú estas diseñado por Dios, para brillar! ¡Brilla en Grande! ¡Brilla siempre! ¡Brilla, en donde quiera que tú estés.

¿QUE TAN GRANDE ES TU FE EN DIOS?


Esta es una pequeña fabula en la que muestra lo que realmente debemos hacer en cada situacion de nuestra vida, y no debemos sentirnos solos, puesto que no lo estamos. Y que Dios nos dio la vida y nuestra familia, amigos y un hogar, y debemos protegerlo a cosata de cualquier adversidad, porque Dios nos lo dio con amor y de nosotros depende, que permanezca.



En un extenso y precioso bosque habían muchos animales que muy dichosos vivían en el, porque el bosque para ellos era su amado hogar, su universo, su lugar. Estos, estaban muy contentos porque la radiante primavera con sus hermosos colores, sus increíbles aromas y su dulces cantores, había llegado.

Así, la paz, la armonía y la felicidad reinaban en todo el lugar, cuando de pronto tanta tranquilidad fue interrumpida por un voraz incendio, ante el cual todos los animales despavoridos rápidamente empezaron a huir.

El alboroto fue tan grande, la confusión era mayor, todos huian aterrorizados por la cercanía del fuego, todos, en un conglomerado desorden, iban abandonando el bosque en pos de su seguridad. De pronto, en medio de todo, se veia algo inusual, solo habia un gorrioncito que iba al río, mojaba sus alitas, volaba sobre el bosque incendiado y dejaba caer una gotita de agua, tratando de apagar el incendio, otra vez iba al río, mojaba sus alitas, volabaa sobre el bosque incendiado una o dos gotitas de agua deja caer, tratando de apagar el gran incendio, el gorrioncito estaba pasando muy veloz una y otra vez; el elefante en su fuga, no podía creer lo que veia y le grito al gorrioncito: ¡No seas tonto! ¡Huye como todos o te quemaras! El gorrioncito sudoroso y agitado sin detenerse volteo y le dijo: ¡No! Este bosque nos lo ha dado Dios, aquí nos ha dado tanto, familia, felicidad, sustento, amigos, de todo y se lo agradezco mucho, tanto que no me importa si mi vida corre peligro, solo se que tengo que salvar el bosque de Dios.

El gorrioncito seguia empeñado en su ardua tarea, iba al río, mojaba sus alitas y revoloteaba sobre el bosque incendiado y dejaba caer una o dos gotitas de agua. El elefante ya no lo vio, porque se fué muy rápido , pero Dios cautivado, observaba con atención al gorrioncito y ante su actitud de fiel gratitud, Dios se compadeció de el, y dejó caer una tormenta con lluvia abundante.

El incendio se apagó y el bosque se salvó. Volvió a reverdecer y a florecer y todos los animalitos regresaron para ser más felices de lo que eran, porque se habia salvado el hogar que creían haber perdido ya. Desde entonces el gorrioncito agradecido canta a Dios con hermosas y profundas melodías, desde su tierno corazón y con doble razón.

Así, con suma frecuencia muchos andamo en la vida, apenas considerando lo que tenemos y lo que podemos hacer a partir de ello; puede ser poco, muy poco, o algo mejor, lo que realmente importa es la capacidad de ver con gratitud lo que se tiene, y de ahí partir a un viaje donde con lo que uno dá obtiene más. La actitud al fin y al cabo es lo que determinara la diferencia de los resultados y nuestras necesidades y virtudes como verdaderos hijos de Dios.

Algunos son como el gorrioncito, que no se detuvo por su tamaño y por lo que para el era importante, algunos igual que el, solo deciden lograr algo por conciente gratitud a lo que tienen. Son como David ante Goliat, solo fue con lo que tenía una honda y cinco piedras. Al primer tiro hirió en la cabeza a aquel gigante, que cayó y perdió la cabeza con su propia espada en las manos de David. Dios coronó su actitud fiel de confiar en El y no permitió que se burlaran del pueblo de Dios. Tal victoria fue concedida por Dios para beneficio de todo Israel.

En cambio, algunos son como el elefante, que quizás pueda hacer un poco más, pero son de los primeros que cuando el entorno se hace difícil, sencillamente huyen y no enfrentan la situación. Son como Saúl que oyendo las ofensas del gigante Goliat al pueblo de Dios que llevaba su Nombre, no lo enfrentó. No es el tamaño, es la actitud. La actitud es lo que determina en primera y ultima instancia. La Actitud de gratitud a Dios no se limita con tamaños ni recursos.

Si en alguna familia, en algun grupo o en algún ministerio, mientras las personas están tranquilas haciendo sus funciones, llegan momentos difíciles por circunstancias a veces extremas, no seas de los que abandonan, Mantente firme en tu lugar, con lo que tengas, con lo que estés. Ora, sé firme, sé fiel y Dios te responderá, Tu harás el cambio.

Jesús, dijo que los que fueran fieles en lo poco, serian puestos sobre mucho. La ley de proporción del Reino superpone la natural realidad. La actitud de ser agradecidos con Dios por lo que se tenga, y la de hacer fielmente esfuerzos para mantenerlo y desarrollarlo, llevar al cumplimiento de tal promesa. ¡Dios da la recompensa completamente y abundante!

¿Se te quema tu bosque? No importa si tienes solo dos alitas y unas gotitas de agua. Tú puedes hacer proezas.

¿Se te enfrenta un gigante? No importa si tienes una honda y cinco piedras. Tú puedes hacer hazañas.

Lo que importa es que tu actitud de gratitud y fidelidad toque el corazón de Dios y los cielos se abrirán a tu favor, los prodigios llegaran y los milagros ocurrirán. Haz tu parte. Dios hará la suya ¡Tu actitud conquistara el favor de Dios, salvaras tu bosque, exterminaras a tu gigante; tendrás la bendición para ti, los tuyos y todo el que te rodee.

viernes, 23 de abril de 2010

SE BUSCA: UN JOVEN CON UN CORAZON CONFORME AL DE DIOS



Uno de mis mayores deseos, y por lo que lucho dia a dia es: tener un corazón conforme al de Dios. Sé que no es una tarea fácil pero si David en aquel tiempo lo logró, con todas sus limitaciones, complejos, debilidades, sé que yo también podré, no se trata de hacer muchas cosas para Dios, se trata de una sola, y es lo que quiero compartir esta vez ustedes, complementando lo del tema que nos compartio hoy Amando.

1. DIOS BUSCA UN JOVEN QUE PUEDA ORAR COMO DANIEL


Cuando leemos Daniel 6:1-10 entendemos que Dios necesita gente que pueda orar como Daniel, que en medio de la diferencia, peligro, etc encontramos respuestas de parte de Dios.

*Los gobernadores y sátrapas buscaban motivos para acusar a Daniel, pero no hallaban.

*Cuando Daniel supo del edicto hizo lo siguiente:
Entró a su casa, y no hizo alborotos

*Abrió las ventanas de su casa y oraba 3 veces al día (como antes) -> esto nos habla de la manera de vivir de este hombre, no era un asunto del momento, una emoción que experimentó, sino su actitud constante de búsqueda de Dios.

* Oraba de rodillas (humillación, reconocimiento, gratitud). Cuanto te esta haciendo falta tener buenos momento de rodillas delante de Dios, y alcanzar las victorias que necesitas a los pies del maestro?

2. DIOS BUSCA UN JOVEN QUE PUEDA SOPORTAR PRESIÓN COMO JOB


Cada vez que hablo de la presión no deja de venir a mi mente: cuando un joven llorando con su abuela,le entregó una soga con la cual intentó suicidarse. Que alegría para mi saber que Dios le había dado otra oportunidad, pero que triste saber que nuestros jóvenes cada vez mas toman decisiones fáciles, atajos que los llevan a la muerte. Job es un ejemplo, de que en medio de la presión, aun cuando hayas perdido todo lo que tienes, puedes mantenerte firme y refugiarte en los brazos de Dios Padre. ¡NO te rindas…!

Job 1 – 2:10

*Job era un hombre:
* -Perfecto y recto –Temeroso de Dios –Apartado del mal

* -El mas importante de todos los orientales, con muuucho dinero

*Pero un dia pareció que todo se vino abajo… ¡perdieron todas sus posesiones!
*A pesar de todo lo que estaba pasando, mantuvo su “integridad (integridad= no hace falta nada)” Lloro, pataleó, calmó, reclamó… pero no maldijo a Dios.
*Inclusive su mujer le dijo: “Aun te mantienes en tu integridad? Maldice a Dios y muérete mejor”
* Pero Job no pecó delante de Dios

Quien te presiona a ti?

-Tal vez a hacer cosas que no debes, cosas que no honran a Dios

· Tu solo no podrás soportar la presión:

Capitulo 42: 2 = “Reconozco que todo lo puedes”

Filipenses 4:13 = “Todo lo puedo en Cristo…”


3. DIOS BUSCA UN JOVEN CON LA SENSIBILIDAD DE PEDRO

Hechos. 2:1-20, 6:8-12, 7:55-60.

Cuando llegó el día de pentecostés sucedieron varias cosas importantes que podríamos resaltar. Una de ellas es que Pedro demostró un gran celo y sensibilidad por el Espiritu Santo de Dios. Cuando el Espíritu Santo tomó control de la lengua de muchos presentes:

· Le gente se burlaba, decían que estaban borrachos


*Que increíble que los discípulos de Jesús estaban presenciando esa burla al poder de Dios…
*“Excepto Pedro”->cuando Pedro escuchó aquello “Se levantó y alzó su voz…” v.16-41
*Mira que interesante, ya Dios había planeado utilizar a Pedro, aquel hombre que muchas veces le sacó las canas a Dios, pero por esa sensibilidad tres mil personas se convirtieron a Jesús.
*El evangelio de Dios es poder, y cuando eres sensible a Dios y haces lo que el te indique hacer lograras muchas cosas en El. Se cumple lo que dice “No me avergüenzo del evangelio…” en Romanos1:16


4. DIOS BUSCA UN JOVEN QUE TENGA UN CORAZON COMO EL DE DAVID


Por qué un corazón como el de David? Que tenia David de especial que no tenga esta generación de jóvenes? Realmente tenía una actitud de rendición delante de Dios. David cometió muchos errores, los cuales le costaron mucho de parte de Dios, pero siempre hubo una acción de humillación, en la cual se arrepentía porque si algo anhelaba David era agradar a Dios.

· Recuerda como David fue levantado por Dios en 1 Samuel 16

*A. Ya Saúl no iba a ser más el Rey de Israel
*Dios escogió a uno de los hijos de Isaí, ¿Cual era?
*El mayor, el mas fuerte?
*El segundo, el mas inteligente?
*El tercero, el mas hábil? etc
*No, realmente Dios no estaba interesado ni aun tampoco en lo externo…
*Dios escogió al menor, el pastor de las ovejas. A pesar de que era el menor, el pastor de ovejas, el menospreciado -> Fue el ungido de Jehová
*“No mires lo que esta delante de tus ojos”
*Dios mira tu corazón.


Recuerda que:

“Dios anhela tu vida, entonces, sobre toda cosa guardada guarda tu corazón, porque de él mana la vida” Proverbios 4:23

Creando un corazón conforme a al corazón de Dios


Todos hemos anhelado tener un corazón conforme al corazón de Dios, pero ¿Sera que esto se lograra únicamente por cantar, asistir a misa los domingos y reunirnos en algun grupo de vez en cuando? O ¿será que David conocía como alegrar el corazón de Dios?.

Primero estudiemos a Saúl: él fue el primer Rey de Israel, el dice la palabra que era un coloso, ninguno de los varones de Israel le pasaba del hombro, sin embargo dice la palabra que a Dios le peso haberlo puesto como Rey.

Ahora David: dice la palabra que era el menor de sus hermanos, un pastor de ovejas, músico y cantor. Sin embargo el Señor lo acepto y lo ungió en lugar de Saúl y fue conforme al corazón de Dios. El día de hoy vamos a estudiar cinco diferencias entre los dos primeros monarcas de la nación de Israel, que nos dan pautas de cosas que los diferenciaron, para que uno saliera aprobado y el otro rechazado.

1. Obedecer la voz de Dios: 1 Sam 15:17-21. Saúl obedecía más la voz de otras personas o la de él mismo antes que la de Dios. David se deleitaba en obedecer la voz de Dios, salmos 119:10-17. Nunca obedezcas la voz de otra persona antes que lo que dice la palabra de Dios. Porque en ella está la vida. Como dice un dicho…no son sugerencias, son mandamientos. Hay cosas que están en la palabra de Dios que funcionan como dice la palabra de Dios. “El que no trabaja que no coma…”, “La paga del pecado es la muerte”, “Se cosecha lo que se siembra”. O sea, la palabra de Dios no podemos usarla a nuestro parecer, u obedecer lo que bien nos parezca, la palabra de Dios, simple y sencillamente hay que obedecerla.

2. Darle la gloria a Dios: 1 Sam 17:43. Saúl siempre quiso quedarse con la gloria de las batallas, mientras que David siempre se la dio a Dios. Nunca busques quedarte con la gloria, la gloria es de Dios y de nadie más, El no comparte su gloria con nadie. Las personas que entienden el poder que tiene darle la gloria a Dios, logran cosas extraordinarias a través de Él. Dios se mueve en los lugares donde se le da la gloria, porque en los lugares que se le reconoce solo como un carpintero, lo único que puede hacer son sillas. Cuando le demos la gloria a Dios, El hará cosas gloriosas.

3. Reconocer nuestras faltas: Mire cómo responde Saúl y como responde David… 1 Sam 15:18, Saúl automáticamente se escuda y no acepta sus faltas. Ahora veamos a David 2 Sam 9:12, David automáticamente acepta su pecado y Dios lo perdona. Debemos aprender a reconocer nuestros errores. Aquel que para todo se excusa no avanza, pero el que reconoce sus errores avanza. Es necesario aprender
a reconocer cada vez que le fallamos a Dios o a un ser querido.

Dios es un Dios de misericordia, si has fallado podemos acercarnos
confiadamente ante el trono de la gracia y encontrar el oportuno socorro. ¿No es cierto que el pecado de David era más terrible que el de Saúl? Sin embargo David fue perdonado por su actitud ante su pecado.

4. Buscar la aprobación de Dios
: Saúl siempre quiso buscar la aprobación de la gente 1 Sam 15:30. Mientras que David siempre quiso buscar la aprobación de Dios.
El siempre busco la aprobación de Dios y no la del hombre. Si quieres tener un corazón conforme al corazón de Dios, antes que cualquier otra cosanecesitas buscar la aprobación de él . Y no siempre que haces lo que Dios te pide quedas bien con todos. Pero no podemos poner en una pesa lo que Dios te pide y lo que la gente te pide. No es cierto que a veces los cristianos no somos muy populares…pero es, porque preferimos hacer primero la voluntad de Dios.

5. Estar cerca de Dios: Saúl no estuvo cerca de Dios y por ende no lo conocía veamos 1 Sam 15:15, 15:30. Mientras que David después que reconoce su pecado ruega que Dios no lo aparte de su presencia. Salmo 51:10-11. Toda persona que quiere agradar a Dios, necesita estar cerca de Dios y conocerlo. Alejados de Dios nada podemos hacer. Si queremos ser conforme al corazón de Dios necesitamos oír la voz de Dios, y eso solo se logra estando cerca de él.

Dice el libro de Crónicas: que David murió en buena vejez, lleno de días, lleno de riquezas y gloria y viendo a su hijo levantarse con éxito. Si aprendemos a darle la gloria a Dios y buscar ser conformes a su corazón, El te honrara y te llenara di dicha y gloria y sus bendiciones alcanzaran aun a tus generaciones.