domingo, 31 de julio de 2011

LOS JÓVENES; UN RETO PARA EL MUNDO


Lo han dicho todos los autores que han tratado de las edades del hombre, que la juventud no es un factor cronológico sin más, sino una actitud ante la vida, una cualidad de la mente y del corazón. También esto se refiere a la juventud dentro de la vida consagrada. Puede darse que haya viejos prematuros o que haya jóvenes perennes, y esto lo da no tanto la edad sino el modo de vivir las cosas.


 También los consagrados tienen una juventud que vivir sin que les caduque la esperanza lozana y la pasión ilusionada. No se trata de una sugestión, ni de una estrategia o demagogia sino de algo que nos permite creer el célebre  dicho: no  años a la vida, sino vida a los años.

          «ESTAR firmes en la fe» significa, para un cristiano, y máxime para un consagrado, estar arraigados en esa tierra que acoge las raíces y las permite nutrir a fin de que el árbol plantado junto a la buena acequia pueda seguir dando frutos en sazón. Es la fe lo que permite tener una firmeza que no es la intransigencia de los confusos ni la pretensión de los demagogos. La fe que nos pone delante de un Tú ante el cual cada instante de nuestra vida se decide. Es el Tú nada menos que del mismo Dios.

          No es una figura fantasmal sino Alguien completamente real. Alguien que es quien más se corresponde con las verdaderas exigencias de mi corazón. Es el encuentro con un Dios vivo que cotidianamente me llama por mi nombre, que lo tatuó en la palma de su mano, y que a diario se asoma al ventanal de su misericordia para ver si regresamos de nuestros devaneos pródigos. Precisamente en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud 2011 hay un párrafo inicial en el primer punto en el que se aborda esta cuestión de lo concreto del Señor en nuestras vidas: «el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito. Cualquier otra cosa es insuficiente. San Agustín tenía razón: nuestro corazón está inquieto, hasta que no descansa en Ti. El deseo de la vida más grande es un signo de que Él nos ha creado, de que llevamos su “huella”. Dios es vida, y cada criatura tiende a la vida; en un modo único y especial, la persona humana, hecha a imagen de Dios, aspira al amor, a la alegría y a la paz. Entonces comprendemos que es un contrasentido pretender eliminar a Dios para que el hombre viva. Dios es la fuente de la vida; eliminarlo equivale a separarse de esta fuente e, inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegría. La cultura actual, en algunas partes del mundo, sobre todo en Occidente, tiende a excluir a Dios, o a considerar la fe como un hecho privado, sin ninguna relevancia en la vida social… se constata una especie de “eclipse de Dios”, una cierta amnesia; más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza».

          Ante este reto, emerge la esperanza de la que son destinatarios y agentes a la vez los jóvenes consagrados: ser un desafío para este mundo de nuestra generación que sigue buscando a Dios mientras a veces se aleja de Él. La consagración en sí es un reto en medio de un mundo secularizado y anticristiano. Es entonces cuando el testimonio de los jóvenes consagrados acerca apasionadamente al Señor, hablando de una firmeza que arraiga en las auténticas raíces, y que se aprestan para narrar, desde un carisma suscitado por el Espíritu Santo en su Iglesia, lo que los demás jóvenes y el mundo entero necesitan ver: que los cristianos somos la prolongación en la historia del acontecimiento salvador de Dios. Firmes en la fe, ser reto para el mundo.

LOS NIÑOS SON NUESTRO FUTURO


Es  de  vital importancia  que   hagamos caso a los niños, que  los eduquemos con ejemplos de  servicio, de que  vivan plenamente   y que  desarrollen sus capacidades,  psicológicas e intelectuales. porque  de ellos depende  el mañana.

        Cuando  nosotros  eramos  niños  tuvimos   una  educación,  y  aprendimos  de una manera muy diferente; ahora los medios de  comunicación y sobre todo  los avances  tecnológicos estan haciendo a los   niños  mas  flojos,  ya no quieren esforzarse, recuerdo aquellos  tiempos en los que teníamos  que ir a la  biblioteca    a investigar  para hacer la  tarea,  en Mexico   los fines de semana era  para  ir a los museos  y  retroalimentarnos de  la  historia  y los avances; ahora  ya todo esta en la  red,  y  no hay mas esfuerzo que dar un clic...

No  se diga de los valores  y principios   que  se supone deben enseñar en casa, todos los padres  ahora trabajan  y los niños se quedan solos  la mitad del día, la otra mitad se la pasan en la escuela y   no hay   tras ellos  alguien que les   siembre  ejemplos de vida.
Muchos padres de familia   se me  lanzarían encima por este comentario de que deben trabajar; sin embargo hay algo muy importante que  no toman en cuenta  hasta que los  hijos crecen y se alejan o se refugian en vicios, le echan la culpa a la sociedad  o a el medio donde se  desenvuelven, sin tomar en cuenta que les han arrimado todo; menos el amor, el cariño,  y una  sana convivencia.
·         “Hay que  luchar para reducir la mortalidad infantil y por una infancia sana y sin riesgos, a través de proyectos cuyos objetivos sean la protección de los niños, la formación de la mujer, la capacitación de personal sanitario y la creación de condiciones adecuadas para el desarrollo de una vida digna”.
·         “Hay que seguir reclamando a nuestros poderes públicos y a otras instituciones que adopten políticas de cooperación coherentes con la defensa de la vida desde la concepción hasta el final natural, el derecho a la maternidad sana y saludable y la dignidad de los niños”.


El plato vacío representa el pensamiento y la principal preocupación diaria de una gran parte de la población. La imagen de este plato simboliza el tipo de alimentación de países desarrollados, donde la alimentación es abundante y equilibrada y a la que deberíamos tener todos acceso. El niño se encuentra en un paisaje vacío, sin recursos, solo frente a su realidad.

miércoles, 27 de julio de 2011

LA VERDADERA VIDA EN DIOS MI SALVADOR




-¿Jesús?
-Yo Soy. Apóyate en Mí, en Mis Hombros. Así como llegué a ti, te saqué de la fosa y te llevé a Mi Casa donde te curé, de igual forma te seguiré ayudando, para que tus pies sigan por la Senda Justa. Deja que tus manos se agarren a Mí. Sé que eres apocada 1 , pero te haré fuerte para oponerte al mal.

¡Ah creación! La Misericordia está descendiendo ahora, antes del Juicio. Acoge Mi Misericordia en este momento, y Mi Espíritu descansará en ti. Tú que Me deseas, acércate a Mí, y sáciate de Mis Fuentes Inagotables de Vida. Aquel que Me coma no tendrá más hambre, y el que Me beba no tendrá más sed 2 y Yo, como maná, rellenaré vuestra alma, y como un alfarero os daré la forma que habéis perdido: Mi Divinidad. Después, os mostraré Mi Reino y os enviaré Sabiduría para enseñaros Mi Conocimiento de Mis cosas Sagradas, y os haré Míos por siempre jamás. Seréis Mis hijos e hijas y Me glorificaréis junto a Mi Asamblea en el Cielo.

Entonces os enviaré como la niebla, para desplegaros como despliega uno un estandarte: Mi Conocimiento que recibisteis de la misma Sabiduría, para enseñar a otros a crecer rectos en propósitos y conocimientos, de forma que Mi Santo Nombre se pueda mantener Santo de generación en generación. Vuestra descendencia tendrá una rica herencia, y gracias a Mi Infinita Misericordia, también los hijos de vuestros hijos.
En el futuro las naciones sabrán el significado de el Temor del Señor. Mis favores no están todos pasados, pues son inagotables y llenan todos los valles. Mi Ternura se renueva cada día en vosotros. Estoy derramando Mi Amor continuamente desde Mi Corazón, como ríos que fluyen, para regar vuestro desierto y reviviros.

No fui Yo el que os forzó a morar en las tinieblas. No es Mi deseo observar desde arriba cómo os encerráis en vosotros mismos y aprisionáis vuestras almas en las más oscuras mazmorras. Mi deseo es traeros a Casa en paz. Mi deseo es convertir vuestros desiertos y tierras secas en verdes pastos, para colmaros.

Vassula, todos Mis Mensajes son plegarias; lee y escribe Romanos 8, 26-27:

"El Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues cuando nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene, el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables, y Dios que escruta nuestros corazones conoce bien cuál es su aspiración, y que las súplicas de los santos expresadas por el Espíritu son según Dios."

-Medita sobre esto... Yo te amo. Repite Conmigo:

Jesús,
ni la muerte,
ni la vida,
ni los ángeles, ni los principados,
ni lo presente, ni lo futuro,
ni las potestades,
ni la altura, ni la profundidad,
ni otra criatura alguna,
podrá separarme de Ti. 3

Hago voto de mantenerme fiel a Ti;
éste es mi voto solemne.
Ayúdame a guardar este voto
siempre y por siempre. Amén 


(Repetí lo que Jesús me dio.)

Más tarde;

-¡Alma, ora, que significa habla Conmigo! No olvides Mi Omnipresencia sólo porque el tentador te siga tentando. Escúchame, resiste, resístele. Ahora, ven, de nuevo Me manifestaré a ti, si te sometes a Mí humildemente y dejas que Mi Espíritu descanse en ti durante las horas de Mi Pasión.

Tu Jesús. Yo Soy.

1 Jesús estaba sonriendo
2 Ecl.24,21
3 Romanos 8, 38-39

QUIERO SER BUENA SEMILLA


Señor, tú que esparces tu Semilla enel mundo,
¿qué esperas encontrar en mi tierra?
¿acaso tierra fértl, pedregosa, inhospita...?

Sé que confias en mí y das por sentado 
mi voluntad de amarte; pero también sabes 
cuan débil soy, y que el dueño de este mundo,
esparce su otra semilla, que hace sino 
arraigarse con fuerza 
para apartarme de Tí.

Por ello te pido,
no dejar de ver Tu Luz y
que Tu compañía sea para mí,
la verdadera fuente de vida.

Alimentándome de Tí, 
nada he de temer, pues ahí estás Tú,
dentro de mí, y yo dentro de Tí.
Solo tengo que tener
limpia mi "casa", para poder dejar entrar
a tan digno Huesped.

Solo espero, que el día de la Siega,
pueda yo, entrar en Tu "Granero".
Gracias Señor.

¿QUÉ DEBO HACER CUANDO TENGO UN PROBLEMA?


Busco la salida a una dura situación,
que me tiene a su merced.

Ando solo y quiero pedir ayuda,
pero no sé hacerlo; 
no sale de mi boca ninguna palabra.

Y es que, dudo de que me puedan escuchar,
dudo de que me quieran escuchar.

Todos, el que más y el que menos, 
tienen sus propios problemas y
"no hay tiempo para emplear en otros";
en ese "otros" por desgracia estoy yo,
deambulando de un lado para otro,
sin saber que hacer, cargando con mi pena.

¿Qué más puedo hacer? - a lo mejor puedo rezar-
¿rezar? -que tontería ¿quién me va a escuchar?-.

Mis abuelos me enseñaron que arriba hay un Dios que nos quiere
-¿porque nó, voy a intentarlo? ¿que puedo perder?-.

-¿Por donde empiezo? ¿qué le digo? ¿me entenderá?-
Bueno, poco a poco le contaré mi vida en estos momentos, y
cuando entre en calor, ya le diré que tengo un problema.

-¡Vaya!, parece que me ha sentado bien; he soltado todo el lastre;
después de todo, no ha sido tan dificil 
-mi corazón latía con fuerza a cada minuto, 
y mi pálpito me decía que ese Alguien me estaba escuchando.

Nace un nuevo dia, y recibo una llamada de un antiguo amigo;
quedamos en vernos para tomar algo y charlar.
Realmente me sentí muy bien de que se hubiera acordado de mi,
aprovechamos para contarnos miles de cosas y
claro está, ya le dije mi problema.

Mi amigo me dio una alternativa tan buena como para quitarme
ese desazón que tenía mi corazón y que no sabía apartar de mí.

Y es que, ahora que lo pienso, me pregunto quien me escuchó primero;
si mi amigo o ese Dios que a veces olvidamos,
que tuvo la brillante iniciativa de enviarmelo,
para que éste me consolara y arreglara mi situación.

Realmente me escuchó, porque le hablé con el corazón,
como un hijo desconsolado, y Él, como Padre consolador,
puso todo su Amor, para buscarme lo que yo anhelaba y
no sabía como hacerlo. 

Simplemente, debemos buscarlo.

En los Dos Corazones.

martes, 19 de julio de 2011

JESÚS LIMPIA NUESTRO INTERIOR

MY - Picture for Me

 

En un momento crucial de la

vida, una mujer cristiana clamó

al Señor, desesperada por la

falta de fuerza y fructificación

espiritual que estaba

experimentando en su vida. De

repente sintió a Jesús parado a

su lado, preguntándole: ¿Me

permites las llaves de tu vida?



La experiencia fue tan real, que

la mujer buscó en su bolsillo y

sacó un mazo de llaves. ¿Están

todas las llaves aquí?, preguntó

el Señor.

 

-Sí, excepto la llave de un

pequeño espacio de mi vida.

 

- Si no puedes confiar todos los

espacios de tu vida, no puedo

aceptar ninguno.





 

La mujer estaba tan agobiada

con la idea de que el Señor se

fuera del todo de su vida, que

clamó: ¡Señor... tomas las

llaves de todos los espacios de

mi vida!

MY - Picture for Me

 

Muchos de nosotros tenemos

espacios que esperamos que

nadie vea jamás. Intentamos

limpiarlos algún día, pero

parece que ese  algún día

nunca va a llegar.

 

Cuando invitamos a Jesús a

esos espacios, Él nos ayuda a

limpiarlos. Con Él, tenemos el

valor de botar toda la basura y

llenarlos con su amor, gozo y su

paz.


 

Jesús es el amigo que conoce

todas tus faltas, y aún así, te

ama.

 

Romanos 5:8 

Más Dios muestra su amor para

con nosotros, en que siendo

aún pecadores, Cristo murió

por nosotros. 

viernes, 15 de julio de 2011

¿CÓMO FORJAR UN CARÁCTER SEMEJANTE AL DE CRISTO?

Somos como joyas talladas con el martillo y el cincel de la
adversidad. Si el martillo de un joyero no tiene la fuerza
suficiente para limar nuestras asperezas, Dios usará un mazo. Si
realmente somos tercos, utilizará un taladro. Empleará cualquier
cosa que tenga que usar.
Todos los problemas son una oportunidad para forjar el carácter, y
cuanto más difícil sea, mayor será el potencial para construir el
músculo espiritual y la fibra moral. Pablo dijo: "Sabemos que el
sufrimiento produce paciencia. Y la paciencia entereza de
carácter" Romanos 5:3-4. Lo que pasa fuera de tu vida no es tan
importante como lo que sucede dentro. Las circunstancias son
temporales, pero tu carácter durará para siempre.
A menudo la Biblia compara las pruebas con el fuego de una refinería
de metales que funde las sustancias para quitar las impurezas.
Pedro dijo: "Estos problemas vienen a demostrar que su fe es pura.
Esta fe vale mucho más que el oro" 1 Pedro 1:7. A un platero le
preguntaron: "¿Cómo sabe usted cuándo la plata es pura?" Él
contestó: "Cuando me veo reflejado en ella". Una vez que has sido
refinado por las pruebas, la gente puede ver reflejado a Jesús en
ti. Santiago dijo: "Bajo la presión, su vida de fe queda al
descubierto y muestra sus colores verdaderos" Santiago 1:3.
Ya que la intención de Dios es hacerte como Jesús, te llevará a
través de las mismas experiencias que atravesó su Hijo, incluidas la
soledad, la tentación, el estrés, la crítica, el rechazo y muchos
otros problemas. La Biblia afirma que Jesús "aprendió la obediencia
por lo que padeció" y "fue perfeccionado por el sufrimiento" Hebreos
5:8-9. ¿Por qué habría de eximirnos Dios de lo que Él mismo le
permitió experimentar a su propio Hijo? Pablo dijo: "Nosotros
pasamos exactamente por lo mismo que atraviesa Cristo. ¡Si pasamos
por tiempos difíciles con Él, entonces seguramente pasaremos por los
tiempos buenos con Él! Romanos 8:17.

¿QUE DESCUBRIMOS EN EL SALMO 22?

El Salmo 22 empieza con estas palabras: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Este fue el versículo de la Biblia que Jesús citó cuando habló desde la cruz. Al hacer esto, expresó una creencia humana común, que el Espíritu puede abandonar a Su creación. Esto no es cierto.
Haz una pausa ahora y lee el Salmo 22. En él encontrarás la experiencia de la crucifixión. Hay referencia a echar suertes sobre la ropa de Jesús, a las palabras de mofa y a la hora de adoración de Sus manos y pies. Observa particularmente los versículos 27, 30 y 31.
Creo que Jesús citó el Salmo 22 desde la cruz no porque se sintiera abandonado, sino porque nosotros nos sentimos abandonados. El estaba llamando nuestra atención al salmo, porque en éste había un mensaje de esperanza y una indicación clara de que Jesús no fue abandonado. Este salmo indica la experiencia en la cruz, pero también el hecho de que “Mis descendientes adorarán al Señor y hablarán de él toda la vida; a los que nazcan después, les contarán de su justicia y de sus obras” (Salmo 22: 30-31, Versión Popular). Nosotros somos “los que nazcan después”. Tengamos presente que nosotros, como Jesús, no somos abandonados. Nuestras circunstancias pueden ser tan terribles como fueron las Suyas cuando permanecía en la cruz, pero el Espíritu nos acompaña, así como acompañó a Jesús.
Considera la idea de una cultura antigua que consistía de gente inclinada a lo espiritual. Dicha cultura una vez enseñó a los niños que el gran Espíritu siempre estaba con ellos. A medida que los pequeños empezaron a aprender esa idea, fueron instruidos a volver sus cabezas rápidamente y mirar por encima del hombro izquierdo para intentar ver al gran Dios vigilar sobre ellos. Jamás ningún niño vio el Espíritu del cual los sabios hablaban, mas hubo una conciencia en crecimiento del gran Dios.
Sé tú como los niños de esa gente de la antigüedad, y a menudo mira hoy por encima del hombro izquierdo. Es dudoso que veas algo, pero habrá una conciencia en crecimiento de la presencia y poder de Dios.

¿HAY QUE PAGAR IMPUESTO AL CESAR?

"Los fariseos y los saduceos, que querían encontrar un pretexto
para que condenaran a Jesús, le hicieron la siguiente pregunta:
«¿Hay que pagar el impuesto al César?»
Jesús pidió entonces que
le dieran una moneda y preguntó: «¿De quién es esta imagen?
– Del César. – Así pues, dad al César lo que es del César, y a Dios lo
que es de Dios.»
Desde hace dos mil años los cristianos citan esta frase, pero
nunca han encontrado cuánto deben dar al César, y cuánto al
Señor. Para mí, es simple, enciendo un fuego con leña, éste arde
y yo digo: « ¿Qué vemos? Primero una cantidad de llamas… después
gases, en menor cantidad… después vapor de agua, todavía menos…
Después, poco a poco, todo esto desaparece y sólo queda un puñado
de cenizas. Pues bien, esto es lo que pertenece al César, la
materia, la tierra que queda, porque el imperio del César sólo se
extiende sobre la materia. » Las llamas, los gases y los vapores
que ascienden, pertenecen al Cielo. Así pues, así es: debéis
consagrar las tres cuartas partes de vuestras posesiones, de
vuestras actividades, de vuestros pensamientos y de vuestros
sentimientos al Señor, y un cuarto al César. Está claro."